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Flojo, muy flojo el arranque de las finales de la Copa Mustang II. El público se quedó en casa, el promedio de asistencia fue inferior a lo esperado.
En Bogotá, pese al título en la Copa Postobón, el hincha cardenal no asistió en el número esperado al estadio. En Barranquilla todavía no se reponen del golpe de la derrota en la final del Mustang I ante el Once Caldas. Diera la impresión de que el hincha tiburón no tiene fe en el equipo. En Medellín tampoco hay confianza con el Nacional y de los taquillones de antaño a la mitad del estadio en plena final, hay una gran diferencia. El hincha verde tampoco le cree a su equipo.
Y de fútbol, pocón pocón. Los partidos fueron apenas regularcitos, por momentos buen ritmo e intensidad, en general malas entregas, poca contundencia y lagunas demasiado grandes en la posesión de pelota y manejo del control territorial. Algunos no parecían en finales.
Los arbitrajes tampoco contribuyen y al señor Peñuela lo premiaron por su pésimo partido en la final de la Postobón entre Santa Fe y Pasto, nombrándolo en Medellín para Nacional-Tolima, donde volvió a fallar y dejó la ingrata sensación de no estar preparado para dirigir partidos importantes. Él solo se está condenando. Tampoco gustó la actuación de Buitrago en Barranquilla, pues utilizó diferentes raseros y así como expulsó a Mauricio Arquez debió irse Fawcett. Justicia selectiva a favor del grande. Los penaltis fueron penaltis ,pero midió diferente en el capítulo de la violencia.
Las grandes figuras del primer episodio de las finales fueron los arqueros y los goleadores. Bobadilla estuvo inmenso en Pereira. El paraguayo atajó de todo y cuando el triunfo parecía matecaña el golero lo paró todo. Terminó ganando el DIM, que ha bajado su nivel futbolístico, con una magnífica maniobra de contraataque donde la transición fue perfecta. Pelota recuperada, desdoblamiento desde el fondo, salida al ataque y llegada a espacio vacío de Ortiz con magnífico remate. Y en Medellín, Pezutti atajó tres balones que cambiaban el partido ante un luchador Tolima.
Gran gol de Marangoni con impresionante remate de media distancia. ¡Ufff, que golazo! Buen gol de Jackson en Pereira, con un magnífico gesto técnico de control y remate. Buen tanto de Seijas en Bogotá, remate seco y cruzado al ángulo para despertar a un Santa Fe que sigue regalando 45 minutos con un fútbol displicente y enredado.
En fin, esto apenas comienza y todavía quedan cinco fechas para ver algo mejor a lo que ofreció la primera fecha. Ojalá sea desde este miércoles.