Bolívar y la independencia de Colombia y Venezuela

El presidente y dictador de Venezuela Nicolás Maduro, en una de sus arremetidas verborrágicas contra Colombia, para capear el dolido pero no resignado sentimiento del pueblo venezolano por la continua  violación de los derechos humanos a que lo tiene sometido, dijo que Colombia le debía a Venezuela su independencia. Veamos qué tan cierto es esto. 

Así se registró la manifestación en Caracas, este miércoles 26 de abril. /EFE
Así se registró la manifestación en Caracas, este miércoles 26 de abril. /EFE
Foto: Catalina González

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Bogotá declara su independencia el 20 de julio de 1810; Caracas lo hace el 5 de julio de 1811. En marzo de 1812, Simón Bolívar pierde a Puerto Cabello, que estaba colocado militarmente bajo su mando, y en agosto del mismo año viaja a Cartagena, ciudad heroica que el 11 de noviembre de 1811 había declarado su independencia. Lo recibe Manuel Rodríguez Torices, que tenía 24 años, en calidad de gobernador, y lo nombra comandante militar de Barranca con un escuadrón de doscientos hombres, encomendándole como primera tarea la de asegurar para los patriotas la libre navegación del río Magdalena.

Logrado ese objetivo, el gobierno granadino le otorga el título de Ciudadano de la Nueva Granada y con el rango de brigadier lo designa Jefe de la División de Cúcuta al mando de novecientos hombres, con los cuales   reconquista San Antonio de Táchira, iniciando así su sueño de independizar a Venezuela; y por eso, en su primera arenga califica como heroicos guerreros a dichos soldados neogranadinos y agradece el generoso respaldo que le ofreció el Gobierno de la Nueva Granada. 

El 7 de septiembre de 1814 en el llamado Manifiesto de Carúpano exalta los triunfos obtenidos por el coraje de dicha tropa, y en la Carta de Jamaica de 1815 lo ratifica; en el primero de estos documentos, reconoció sin rodeos que: 

“Los guerreros granadinos no marchitaron jamás sus laureles mientras combatieron contra los dominadores de Venezuela, y los soldados caraqueños fueron coronados con igual fortuna contra los fieros españoles que intentaron de nuevo subyugarnos”. (Ramón de Zubiría: Breviario del Libertador, Editorial Bedout, Medellín, 1983, páginas 43, 44 y 70).

Bolívar hizo fusilar al general Piar por desconocer su autoridad en 1818; pero había aplicado su propuesta de establecer un Consejo provisional de Estado para  limitar sus omnímodas facultades dictatoriales, en una primera etapa, en 1817, y en una segunda etapa y con carácter definitivo en 1828, a raíz del fracaso de la Convención de Ocaña, de su nueva dictadura y de la conspiración septembrina; y en 1825 había reconocido en carta a Sucre que “Quinientos paisanos mal armados, mandados por el intrépido Piar, destrozaron ocho mil españoles en tres combates en campo raso”.

El fracaso de la Convención de Ocaña, que había sido convocada para reemplazar la Constitución de 1821, el propio Bolívar se lo atribuyó a sí mismo, tal como se deriva de su carta a Briceño Méndez, convencionista bolivarista y por ende enfrentado a los santanderistas, quienes eran partidarios de una constitución federal como única forma de evitar la  desintegración de la Gran Colombia; carta en la que el Libertador se expresó así:

Dígales usted a los federales que no cuenten con patria, si triunfan; pues el ejército y el pueblo están resueltos a oponerse abiertamente (…) Aquí no hay exageración y creo que los buenos (sus partidarios) deben retirarse  antes que firmar semejante acta (la federal)”.

Y ello a pesar de que, desde Coro, el 23 de diciembre de 1827, el mismo Libertador había escrito a Páez, enconado opositor del General Francisco de Paula Santander y de Colombia, y principal causante de la disolución de la Gran Colombia, quizás intentando atemperar su separatismo, lo siguiente:

“No me opondré a la federación”. 

(José Rafael Sañudo: Estudios sobre la Vida de Bolívar, Editorial Bedout, Medellín, 1980, páginas 141 a 143 y 388).
Entonces, como vemos, más bien fue al contrario: Venezuela le debe a los aguerridos soldados colombianos su independencia. 

*Especial para El Espectador 

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