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En los primeros minutos de su discurso Obama afirmó que con su victoria los estadounidenses "han enviado un mensaje a todo el mundo. Que no somos una colección de estados rojos (republicanos) o azules (demócratas). Somos y siempre seremos los Estados Unidos de América".
El senador por Illinois, que el 20 de enero se convertirá en el primer presidente negro del país, en sus primeros instantes ante el pueblo estadounidense tras su victoria agradeció a su esposa e hijas su apoyo y declaró que echa de menos a su abuela, que murió el ayer lunes.
Mientras, 70.000 gargantas congregadas en las cercanías del estrado desde el que hablaba cantaban el lema de la campaña "Si podemos", Obama afirmó que "esta victoria os pertenece a vosotros".
Obama, que apareció tranquilo y relajado tras una campaña electoral que para muchos parecía eterna, no vaciló una sola vez durante sus 16 minutos de discurso triunfador.
El senador recordó las dificultades a las que se enfrenta el país, envuelto "en la crisis financiera más grave de hace un siglo", y a los estadounidenses que están desplegados en Irak y Afganistán.
Obama terminó su discurso acompañado por el vicepresidente electo, Joe Biden, y con el tradicional "que Dios bendiga a Estados Unidos".
Chicago de fiesta
Barack Obama es el 44 presidente de Estados Unidos al ganar en el estado clave de Florida, en el que George W. Bush resultó triunfador en las dos últimas elecciones. La alta participación, la influencia del voto de la comunidad afro-americana, el respaldo del voto hispano y el fuerte apoyo en el sur de Florida explican el triunfo de Obama en este estado, según los primeros análisis basados en las encuestas a pie de urna.
Según las proyecciones de las cadenas de televisión, Obama obtuvo el 51 por ciento de los votos frente al 49 por ciento del republicano John McCain y con una diferencia de más de 200.000 votos.
Para McCain era imposible alcanzar la presidencia de Estados Unidos sin una victoria en Florida y para Obama este estado fue la consolidación del éxito que ya había logrado en Ohio, otro estado crucial.
Florida sólo ha votado en las últimas décadas por un candidato demócrata en 1976, por Jimmy Carter, y en 1996 por Bill Clinton.