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El regreso de la fiesta brava a la plaza de toros La Santamaría se complica cada día más. Pese a que la Corte Constitucional ordenó su reapertura antes de marzo de 2015, la discusión sobre la restauración de este escenario ha generado más obstáculos que soluciones. Aunque el Distrito presentó los estudios para restaurar la plaza ante el Ministerio de Cultura el pasado 20 de agosto, esta semana el Ministerio solicitó una nueva versión que solamente incluya los documentos relacionados el reforzamiento estructural de la plaza.
El Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC), entidad encargada de formular los estudios de reforzamiento y restauración, radicará este jueves los documentos ante el Mincultura. La ministra encargada, María Claudia López, dijo que la intervención en la plaza es necesaria y que lo ideal es que el IDPC adelante cuanto antes las obras de reforzamiento. En el Distrito esperan que el Ministerio entregue un concepto favorable en los próximos 15 días. Superada esta etapa, el IDPC abriría una licitación pública para adelantar las obras de reforzamiento, que durarían aproximadamente 10 meses.
La Corporación Taurina de Bogotá, sin embargo, se ha mostrado en desacuerdo con la restauración al considerar que es «una estrategia» del alcalde Gustavo Petro para dilatar el regreso de las corridas de toros a la plaza. Su representante, Felipe Negret, solicitó el acompañamiento de la Procuraduría durante el proceso. El organismo de control avaló el peritazgo de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, entidad que analizará la situación dela plaza y el proyecto arquitectónico presentado por el Distrito. Con esta acción, paradójicamente, los taurinos estarían retrasando las obras de reforzamiento.
Para algunas fuentes del Distrito cercanas al proceso, «los taurinos están haciendo cálculos para retrasar las obras y garantizar que se lleven a cabo las corridas el otro año, como lo ordenó el fallo de la Corte». La Sociedad Colombiana de Ingenieros le dijo a este diario que no ha comenzado el peritazgo y que podría tardar más de un mes. De hecho, todavía no ha recibido los estudios que presentó el IDPC ante el Ministerio de Cultura. La directora del IDPC, María Eugenia Martínez, señaló que «si realizan las corridas sin que se hayan hecho las obras de reforzamiento, será bajo la responsabilidad de la Corte».
La Corte Constitucional no se ha pronunciado sobre la restauración de la plaza, que no ha sido intervenida en sus 84 años de historia. Por cuenta de los retrasos que podría generar el peritazgo de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, el IDPC podría terminar este año con una baja ejecución presupuestal, así lo explica Martínez: «Tenemos $7.000 millones reservados para las obras de reforzamiento estructural. Con el Ministerio de Cultura existe un consenso sobre la necesidad de adaptar la plaza a las normas actuales de sismoresistencia. Sin embargo, con los retrasos que se están presentando, corremos el riesgo de dejar de utilizar ese presupuesto, que sería útil en proyectos como Avenida Jiménez y revitalización de Las Cruces». Otro elemento que tiene en vilo la restauración es la demanda del Distrito contra la sentencia de la Corte que ordenó el regreso de las corridas.
Este diario conoció un concepto independiente sobre la Santamaría, presentado este año por el arquitecto español Antonio José Mas-Guindal Lafarga, experto en conservación y restauración de monumentos. De acuerdo con el estudio, «la situación de la Plaza de Toros de Santamaría en Bogotá es la de un conjunto desatendido en su totalidad durante 84 años de existencia y, fruto de pequeñas obras de ocasión improvisadas, realizadas por manos poco preparadas. Las cubiertas de las zonas altas de los graderíos tienen falta de mantenimiento; la estructura de concreto armado se encuentra en grave estado en los pórticos de la parte superior del graderío; todos los graderíos (asientos) se encuentran multifisurados y deben de ser reparados y la iluminación es obsoleta y debe sustituirse». Por argumentos como los anteriores, Martínez sostiene que “sería una irresponsabilidad habilitar la plaza para las corridas».