Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Me sorprendió, por supuesto, que el incidente ocurrido en Pasto con el asistente de línea provocara problemas y sanciones para el equipo local por culpa de la intemperancia de un mal hincha, y eso que el Pasto estaba ganando. Será injusta la sanción para el equipo, pero el reglamento tiene su ley.
Vi a un Millos alegre, con poder de demolición, superando a un DIM que quizá por estar clasificado a finales aflojó el acelerador, sin que ello demerite el juego de los azules, que rescataron como goleador a Carmelo, quien se apuntó con dos soberbios goles. Y ni hablar del pelado Franco, quien se atrevió a resolver con categoría una jugada que él mismo inició, encontrando eco en Ciciliano.
Vi cómo Nacional está buscando con ese juego lento, adormilado, sin sorpresa, la salida de su técnico Ramón Cabrero. Por supuesto que los jugadores lo negarán, aunque la historia en el fútbol ofrece estos capítulos repetidos. O no quieren jugar o están cansados del trabajo del técnico y van ofreciendo un estilo de juego patético. Claro que Santa Fe siempre se la rebusca, así no esté Ómar Pérez. Esta vez estuvo mejor el plan defensivo, mientras Quintero, Seijas y Néculman hacían un trabajo eficiente.
Vi cómo el Cali, al igual que Nacional, juegan en contra del técnico. De ahí la presentación pobre delante de un Huila animado, luchador y con un Champeta Velásquez regresando a su oficio conocido de goleador. Pereira da pelea como el náufrago tratando de salvar el año.
Vi golazos en los cobros de tiro libre, como el de Bustos del Tolima; el primero de Champeta merece elogio enorme; Giovanny Hernández, porque a punta de trabajo y repetición adquirió carné de excelente cobrador de tiros libres. De paso quedó demostrado que sí se puede aprender, porque ningún jugador nace sabio. Nacen con condiciones que pueden pulirse y mejorarse.
De hecho, el campeonato mantiene interés en la zona intermedia y en la baja. Lo del DIM no es del todo malo, ahora que perdió en seguidilla dos partidos. Esos bajones son normales en los equipos profesionales. Y es mejor que ocurran esos tropiezos ahora y no en los momentos de las finales. Ya equipos como América y Envigado se van despidiendo de la temporada.