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El escándalo, parece, quedó atrás. La turbulencia se fue mermando con el correr de los días y lo único cierto es que Edwin Cardona, Wilmar Barrios y Frank Fabra fueron, son y seguirán siendo piezas importantes de Boca Juniors. Como este sábado, en el triunfo 2-0 frente a Colón en el regreso de la Superliga Argentina. Una victoria que apagó las últimas llamas del incendio.
Llegó el «Apache», pero hay espacio para todos. La nueva ingeniería de Guillermo: 4-2-3-1; con Barrios y Nández en el medio, Cardona, Tévez y Pavón más adelante, y con Bou de único punta. Aunque se vienen seis meses de intensa lucha para Fabra y Cardona, el único que tiene el rótulo de indispensable es Wilmar Barrios. Los refuerzos del equipo Xeneize los ponen a dar su mejor nivel en cada partido. Y Rusia, cerquita. Eso, hablando del rendimiento deportivo, lo de afuera, también depende de ellos.
La cuenta la abrió Cristian Pavón a los tres minutos tras una buena asistencia de Bou. Un baldado de agua fría para la visita y una inyección de confianza para los de azul y oro. El segundo tanto del compromiso fue obra de Nández (65′), quien bañó al portero luego de un balón luchado por Tévez.
El uruguayo fue la figura del partido y pone a dudar a su técnico, pues parecía ser el jugador a salir con la llegada de Tévez. La lesión de Pablo Pérez, le volvió a abrir espacio. ¿Y después? Un hermoso problema para Guillermo.
Los tres colombianos disputaron los 90 minutos y tuvieron un partido aceptable. Sebastián Pérez fue mandado a jugar con la reserva. Parece que aún no está en plena condición física. Boca es líder solitario de la Superliga con seis puntos de ventaja sobre San Lorenzo.