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En Brasil las personas protestaron fuertemente contra el establecimiento por el incremento realizado a las tarifas de transporte público, estas protestas iniciaron en junio y a hoy, los manifestantes tienen una seria preocupación por que sus ingresos no son suficientes.
Brasil tiene una economía enorme y la clase menos favorecida quieren sentir que es parte de ese crecimiento económico. Hace unos veinte años importar casi cualquier tipo de bien era muy costoso, lo que llevó a que hoy en día produzcan desde computadores hasta aviones, incentivando la producción de bienes. Se desarrollaron bien y hoy en día son una potencia económica y política. Es más, cuando los Estados Unidos le exigió visa a los brasileros, ellos respondieron con reciprocidad y sin ningún temor.
La popularidad de Rousseff cayó en 27 puntos, pasando de un 57% a un 30% según una encuesta del instituto Datafolha, es decir no solamente su gobernabilidad está en juego, sino también su re elección. Al perder popularidad, pierde gobernabilidad y para gobernar necesita la popularidad. En días pasados salió con un paquete económico que en parte cubre algunas necesidades, pero no todas y corre el riesgo de que más ciudadanos protesten por cuanto se sienten insatisfechos. El problema es del tamaño del país, no es nada fácil y al ser un tema tan complicado de resolver, requiere de mucho dinero y un buen pedazo va para los estadios y así poder celebrar su mundial. La Presidente tendrá que decidir en donde pone el dinero.
Quienes protestan no tienen una persona que los represente, con la cual el gobierno se pueda sentar a negociar lo que sucede, es decir no tiene con quien resolver los problemas que enfrentan. Al tener tantas y tan variadas cabezas, se hace muy complicado saber que camino deben tomar. Lo cual convierte la negociación en algo muy difícil, pues si no salen a decir que tienen el problema visualizado es muy complicado resolverlo.
Ahora proponen votar un plebiscito que Dilma Ruosseff sugirió que se lleve a cabo. Anotó 10 puntos sobre el mismo, los cuales considera importante que se debatan. Como no se sabe a quién preguntar del otro lado, no han sugerido nada aun, es bien probable que lo que quieran sea otra cosa diametralmente opuesta a lo sugerido por el gobierno. No dice nada sobre si el pueblo brasilero tuvo algo que ver en el tema de lo que pretende proponerle, pero sería otro error el querer preguntar algo sin saber qué es lo que quiere el pueblo, que sería importante para ellos. Es bien probable que los famosos diez puntos no resuelvan nada, ya que no tocan el tema económico, siendo éste el origen de las manifestaciones.
Todo parece indicar que así como las personas están hastiadas de que la riqueza no fluya para todos, la democracia tampoco fluye bien y las dos puntas juntas le están generado un problema a Brasil, pues son dos temas bien complejos que azotan a ese país. Si a eso se le suma la ausencia de un líder que los represente, quiere decir que por mucho que avancen en el tema económico y político, tienen que saber bien con quien interactuar, de lo contrario fracasaran en el intento de construir un mejor país.