El otoño de la izquierda

Incluso ganando, la izquierda ecuatoriana -y, en general, la latinoamericana- se enfrenta a su mayor reto en 10 años. El Espectador hace un recuento de casi dos años de derrotas para la izquierda del continente.

 El presidente de Ecuador, Rafael Correa, votando en Quito durante las elecciones presidenciales de ayer. / AFP
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, votando en Quito durante las elecciones presidenciales de ayer. / AFP
Foto: AFP - CAMILA BUENDIA

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Lo dijo el presidente saliente de Ecuador, Rafael Correa, horas antes de que se cerraran las urnas: Este “es un momento decisivo porque hemos tenido una reacción conservadora en los últimos años (…). Las elecciones ecuatorianas son muy importantes para ver si continúa esa tendencia (conservadora) o retoma fuerza la tendencia progresista”.

La historia le da la razón: Y es que, incluso ganando, la izquierda ecuatoriana se enfrenta a una de sus mayores pruebas en 10 años, en los que el poder del correísmo se ha puesto en duda muy pocas veces. Pero esta es, sobre todo, una prueba para la izquierda latinoamericana que lleva casi dos años en el olvido.

Primero fue Argentina: el 22 de noviembre de 2015, el exalcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, venció en segunda vuelta al candidato del kirchnerismo, Daniel Scioli, poniendo fin a 12 años de gobiernos de izquierda. La izquierda, ahora en la oposición, ha entrado en confrontación directa con el oficialismo y la polarización en ese país se ha hecho mayor.

El 6 de diciembre de 2015 fue el turno para Venezuela. La oposición se apoderó de la Asamblea Nacional al obtener 112, de 155 curules posibles. Desde entonces se ha dado un tire y afloje entre el chavismo y la Mesa de Unidad Democrática (MUD), que no ha hecho sino profundizar la crisis por la que pasa el vecino país.

A los pocos meses fue Bolivia: el 21 de febrero de 2016, los bolivianos votaron en contra de un proyecto constitucional que le abría la puerta a una nueva reelección del presidente Evo Morales. El No obtuvo el 51,3 % de los votos, frente a un 48,7 % del Sí. Aunque Morales sigue queriendo presentarse como candidato para las elecciones de 2019.

Luego vinieron las elecciones en Perú. La candidata de la izquierda, Verónika Mendoza, no pudo pasar a segunda vuelta y, al final, los peruanos eligieron como sucesor del centroizquierdista Ollanta Humala a un neoliberal, Pedro Pablo Kuczynski, quien venció por poco a Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori y quien había sido derrotada, en 2011, por Humala.

Era apenas el principio: vino entonces lo peor: el 31 de agosto de 2016, 61 senadores votaron a favor de destituir a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, en virtud de un cuestionado proceso por maquillar cifras presupuestales. Su vicepresidente, Michel Temer, quedó como presidente de ese país.

Pero su gobierno nada que despega. En cambio: ha sido criticado y acusado como corrupto. Y, como si fuera poco, es probable que el Tribunal Superior Electoral lo saque del poder por presuntas irregularidades durante la campaña presidencial de 2010. Esto en virtud de una demanda presentada, en 2015, por el Partido de la Social Democracia Brasileña, al que pertenece el presidente.

En Ecuador el pronóstico es reservado tras 10 años de correísmo. Y en otros países, como Chile, todo apunta a que la izquierda va a perder. El 19 de noviembre de este año los chilenos elegirán al sucesor de Michelle Bachelet, quien pasa por su peor momento, tras haber regresado al poder, en 2014.

El favorito para reemplazarla no es otro que el expresidente Sebastián Piñera, quien, como si fuera el presidente estadounidense, Donald Trump, ha desplegado una campaña antiinmigración que promete llevarlo, de nuevo, a la Casa de la Moneda. Aunque es probable que Piñera no venza en primera vuelta y tenga que ir a segunda vuelta, el 17 de diciembre, con el senador Alejandro Guillier.

En Paraguay, mientras tanto, la izquierda, desesperada por regresar al poder, le ha vendido el alma el diablo: el Frente Guasú, liderado por el expresidente Fernando Lugo, se ha unido al oficialismo para sacar adelante un cuestionado proyecto de ley a favor de la reelección presidencial.

El Partido Colorado y el Frente Guasú quieren lo mismo, pero con objetivos distintos. El primero quiere que el presidente Horacio Cartes sea candidato en 2018. Mientras que el Frente Guasú quiere que el reelegido sea Fernando Lugo. Este proyecto de ley ha generado fuertes protestas en Asunción, donde el Congreso fue quemado, el pasado 31 de marzo, por opositores a la reelección.

No todo han sido derrotas para la izquierda latinoamericana. El 7 de noviembre de 2016, el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, fue reelegido por tercera vez, en unas elecciones en las que, no obstante, no se le dieron mayores garantías a la oposición.

Y, en México, Andrés Manuel López Obrador encabeza todas las encuestas para las elecciones de 2018, en las que los mexicanos elegirán al sucesor de Enrique Peña Nieto, quien no sale de la crisis. Lo mismo ocurre en Brasil, donde el expresidente Lula da Silva aparece como favorito para las elecciones del 7 de octubre de 2018, si es que no es inhabilitado antes por uno de los tantos procesos en su contra.

Tiene razón el presidente ecuatoriano Rafael Correa: lo que ocurra en Ecuador puede ser el inicio del fin para la izquierda latinoamericana o un primer paso para la recuperación de su poder.

No es algo que ocurra sólo en América Latina. En dos años el conservatismo se ha fortalecido alrededor del mundo. Prueba de ello es el Brexit y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Y, por qué no, el triunfo del No en nuestro país. Se trata, finalmente, de espasmos históricos, de que el mundo está cambiando, para bien o para mal, eso depende de quién lo diga.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido