Publicidad

Mi Perú

D. Buenavida
12 de septiembre de 2009 – 01:54 a. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Es el pionero de los peruanos en el paisaje gastronómico de Bogotá. Está ubicado en un modesto sitio donde uno no imagina que pueda haber un restaurante. Hace poco abrió un nuevo sitio en la Zona G de Bogotá.

Ofrece 25 entradas frías y calientes, como cebiches, conchas a la parmesana, anticuchos, langostinos, chicharrón de calamar, entre otros, con precios alrededor de $22.000. Ocho sopas hasta $11.900. Seis arroces entre ellos el “Arroz chaufa” ($29.000). Doce “Platos principales”, con ingredientes diferentes de mariscos. Nueve “Filetes de pescado” $32.900. “Platos especiales”, entre otros “tacu” con mariscos o lomo, “jalea marinera” y “chupe de langostinos” a $32.900.

Empezamos con “Pisco Sour” peruano: equilibrado el limón con el jarabe de goma y el hielo frappé. Excelente y muy apropiado para comenzar. Cebiche mixto con su preparación tradicional peruana o sea con limón, cebolla y cilantro. Superior a los hechos con esa infame variedad de salsas con que dañan el cebiche en Bogotá. Este cebiche estaba muy bueno. “Papas a la huancaína”, son papas cocidas con una salsa de ají verde o amarillo, ajo, queso blanco, aceite, espesada con galletas cracker y huevo duro encima. Estaban desabridas, le faltó sazón.

Pedimos “Arroz chaufa” con pollo y nos lo trajeron de mariscos, lo cual agravó la situación como veremos adelante. El arroz era el que sirven en cualquier “chifa” limeña (las “chifas son unos inmensos restaurantes chinos muy abundantes en Lima), o sea arroz frito en wok con carnes o mariscos, vegetales y salsa de soya o similares. Bien hecho este arroz puede ser rico, pero éste estaba un poco seco. “Jalea de mariscos”: es una fritura de mariscos apanados, como a la romana. Tenía calamares, pescado, colita de langosta y un mejillón (le faltaron las choras). La acompañamos con salsa que usan para el tiradito (mayonesa comercial peruana, ají amarillo y limón). Le faltó la yuca cocida con que tradicionalmente vienen.

Tanto en el caso de la “chaufa marinera” como el de la “jalea” que son a base de los mariscos, éstos no estaban frescos, los compran congelados y ya sabemos cómo merma esto la calidad gastronómica. Si hay algo que caracteriza a la comida de un buen restaurante en Lima es la frescura de los abundantes mariscos que le lleva la pródiga corriente de Humboldt. Ni la mejor culinaria puede reemplazar los buenos ingredientes. Por alguna razón en Colombia, “bañada por dos océanos”, no tiene oferta, ni siquiera en la costa. Aquí a menos que un restaurante haga un gran esfuerzo, no se consiguen mariscos frescos. Pedimos como postre “Suspiro de limeña”, un delicioso postre hecho con dulce de leche y clara de huevo batido y miel. Estaba insuperable.

En definitiva, tal vez hay buena culinaria en Mi Perú, pero es incompleta sin pescados y mariscos frescos.

Calle 59 N° 17-32. Tel:. 347 2832.secomebienaqui@gmail.com.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido