
Por: Personal de Mayo Clinic
Las enfermedades mentales en los niños pueden ser difíciles de reconocer para los padres. Como resultado, muchos pequeños que podrían beneficiarse del tratamiento no obtienen la ayuda que necesitan. Por esto, es muy importante aprender a identificar los signos de advertencia de la enfermedad mental en los niños y saber de qué manera puede ayudarlos a enfrentarlo.
¿Qué condiciones de salud mental afectan a los niños?
Desordenes de ansiedad. Los niños que tienen trastornos de ansiedad, como obsesivo compulsivo, estrés postraumático, fobia social y ansiedad generalizada, experimentan la ansiedad como un problema persistente que interfiere con sus actividades diarias.
Está también el trastorno de déficit de atención / hiperactividad (TDAH). Esta condición generalmente incluye síntomas en tres categorías: dificultad para prestar atención, hiperactividad y comportamiento impulsivo. Algunos niños con TDAH tienen síntomas en todas estas categorías, mientras otros pueden tener síntomas en son solo una.
Trastornos de la alimentación. Los trastornos alimenticios como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracones, son condiciones graves, incluso mortales. Los niños pueden sentirse tan preocupados por la comida y el peso, que se centran en poco más.
Trastornos del estado de ánimo. Los trastornos del estado de ánimo como la depresión y la bipolaridad, pueden causar que el niño tenga sentimientos persistentes de tristeza o cambios de humos extremos mucho más graves que los que se pueden presentar en la mayoría de personas.
Esquizofrenia. Esta enfermedad mental crónica hace que un niño pierda el contacto con la realidad (psicosis). La esquizofrenia aparece con mayor frecuencia a finales de los 20 años.
¿Cuáles son los signos que advierten que podría haber una enfermedad mental en el niño?
Cambio de humor. Ya sean sentimientos de tristeza o retraimiento que duren por lo menos dos semanas o cambios de humor severos que causen problemas en las relaciones del hogar o la escuela.
Sensaciones intensas. Es importante ser consciente de los sentimientos de temor abrumados sin razón -a veces con un corazón acelerado o respiración rápida- o preocupaciones o temores lo suficientemente intensos como para interferir con las actividades diarias.
Cambios de comportamiento. Esto incluye cambios drásticos en el comportamiento o la personalidad del niño, que lleguen a ser peligrosos o se tornen fuera de control. Luchar con frecuencia usar armas y expresar el deseo de herir gravemente a otros, también son señales de advertencia.
Dificultad para concentrarse. Los problemas para concentrarse o quedarse quieto, que pueden conducir a un mal desempeño en la escuela.
Pérdida de peso inexplicable. Una pérdida repentina de apetito, vómitos frecuentes o el uso de laxantes podrían indicar un trastorno alimentario.
Síntomas físicos. En comparación con los adultos, los niños con una condición de salud mental pueden desarrollar dolores de cabeza y de estómago en lugar de tristeza o ansiedad.
Daño físico. A veces una condición de salud mental conduce a la auto-lesión. Este es el acto de dañar deliberadamente su propio cuerpo cortándose o quemándose. Los niños con una condición de salud mental también pueden desarrollar pensamientos suicidas, o abuso de sustancias. Algunos niños usan drogas o alcohol para tratar de hacer frente a sus sentimientos.
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