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En España también, pero…

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Paula Chaves es la hija de Manuel Chaves, vicepresidente tercero de España. Cargo destinado al manejo de los asuntos territoriales del Estado español, promete convertirse en la papa caliente del gobierno de Rodríguez Zapatero. ¿Por qué? Por lo mismo que en Colombia ha ocurrido con los hijos del Presidente sin que pase algo.

La señorita Chaves, agraciada abogada y ejecutiva española, también joven y afortunada hija de alguien con derecho a hacer negocios con la plata de los contribuyentes y las decisiones del Ejecutivo, precisamente después de haber sido elegida representante legal de un proyecto acuífero en Andalucía, obtuvo para su empleador no sólo una jugosa subvención del Gobierno cuyo tercer vicepresidente es su buen padre, sino que ha logrado que esa subvención supere en un treinta por ciento la suma que desde el año pasado estaba en discusión para subvencionar dicho proyecto.

El vicepresidente Chaves, que afortunadamente para los españoles sí habla en público sobre el tema, afirma lo que en Colombia al menos por vergüenza debía decirse en privado. Según el Chaves español, la tal empresa manejada por su hija “ha hecho todos los trámites correctos señalados por la ley” y, de paso, la empresa favorecida por su Gobierno es tan buena que ha creado 450 empleos nuevos, entre ellos el de esta buena hija (www.elmundo.com).

Se trata, allá también, de que los políticos de alto rango se arrogan la facultad de lograr el “pleno empleo” (siempre y cuando sean beneficiados los hijos y parientes de los políticos en el poder). Pero en España no ocurre lo que en Colombia, porque la decisión de Chaves puede dar al traste con la política territorial del PSOE y colocar al régimen sub iudice a manos del PP, el partido de oposición.

 Bernardo Congote. Bogotá.

Cambio climático

Los países que más contribuyen al calentamiento global son los Estados Unidos, Rusia, China, India y Japón. El primero, sin embargo, insiste en hacerse el sordo ante los convenios del Protocolo de Tokio.

En nuestro caso no debemos descuidarnos en lo que respecta a mayor tratamiento de las basuras, estar atentos a los incendios forestales, disminuir el uso de los desodorantes en aerosol, bajar el empleo del carro o compartirlo con los vecinos y pensar en el uso más frecuente de la bicicleta.

 Fernando Cortés Quintero. Bogotá.

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