Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
A propósito del crecimiento de El Espectador, en el impreso y en internet, publicado en el EGM, tengo algunas observaciones:
En el impreso: es obvia la diferencia entre el periódico del día a día y el del domingo. Ambos son interesantes, con muy buenos columnistas. Sin embargo, creo que en uno de ellos sus textos son muy cortos y en otro muy largos. En el de entre semana he visto aperturas que dirigen a notas que van en la parte superior de la página y que no son mayores a dos párrafos. No sé si eso esté bien hecho, teniendo en cuenta que la apertura es la carta de presentación. En alguna oportunidad me enfadé porque su apertura decía que un niño, al que mostraban, era el primero en sufrir la nueva gripe y que el reto estaba en manos de la ciencia. Fui a la página que me indicaban y me decía el nombre del niño, su edad y fin de la nota. Un párrafo. Faltó muchísima investigación y creo que las portadas dirigidas a un cuadro son un engaño a los que esperamos más. Y varias veces lo han hecho con otros acontecimientos.
Contrario a eso, los textos del domingo son larguísimos. Una, dos, tres páginas que sólo un lector demasiado obediente lee. Además, su extensión crece en internet, donde se abusa del espacio ilimitado. De todas formas, creo que son muy superiores a sus vecinos. Ellos piensan que calidad es cantidad.
En internet: quedé enamorada del especial multimedia que recientemente hizo el señor Alfonso Rico Torres denominado “Almas en cautiverio”. Creo que es una verdadera pieza del periodismo y un claro ejemplo de lo que es ver el secuestro desde otras perspectivas. Si el periodismo en Colombia es justo, este trabajo tendrá que ser galardonado en su momento. Sin embargo, la dirección web donde uno lo puede consultar es casi imposible de digerir. (http://static.elespectador.com/especiales/2009/05/a4528ce56b1f6e912c596332c18297f5/index.htm). Es larguísima y llena de números y letras. Cuando me llegó al correo, sólo lo abrí porque me lo sugirió una amiga. De no haber sido así, habría pensado que era un virus. Creo que deben optimizar eso y destacar más este y otros grandes trabajos que han de tener “ocultos” a quienes no navegan más allá de lo visto en primera página. Son los mejores actualizando a cada hora. Los veo actualizados todo el tiempo. Madrugando y trasnochando. Ojo con la lentitud y los horrores de ortografía.
Sandra Milena Escobar. Bogotá.
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com