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Mientras la exrectora de la Universidad Autónoma del Caribe Silvia Gette asistió a audiencia preparatoria en el proceso que enfrenta por soborno, María Paulina Ceballos, la esposa de Cepeda, rindió indagatoria por las recientes declaraciones de exparamilitares que la señalan como partícipe del crimen.
Detrás de las idas y venidas del caso se encuentran las declaraciones de varios desmovilizados, que han señalado a distintas personas como responsables del asesinato, lo que ha terminado en la apertura de nuevas investigaciones por falso testimonio, soborno y fraude procesal. Dos grupos de ‘exparas’ se encuentran enfrentados en este polémico expediente.
Por un lado, Édgar Fierro Flores, alias Don Antonio, y Jhonnys Acosta Gazábalo, alias 28, quienes declararon que este último se reunió con Gette con el fin de recibirle $150 millones como pago por el homicidio de Cepeda. El otro grupo está conformado por Rafael Julio Peña, alias Chiqui; Eliécer Remón Orozco, alias Cochebala; Sergio Barrios, alias el Zaya; Reinaldo Orozco Escorcia, alias el Rey, y Emiro Orozco Jiménez, quienes aseguraron que el asesinato y el supuesto montaje contra Gette eran obra de María Paulina Ceballos y de su abogado, Abelardo de la Espriella.
Pero quizá el testimonio que más controversia ha despertado es el de José Gelvez Albarracín, alias el Canoso, según el cual Pedro Soler Vellojín, conocido como Aguas, sostenía una relación sentimental con Ceballos para la época del crimen, lo que habría motivado el asesinato del ganadero. Por ahora, el ente acusador continúa avanzando para esclarecer estos hechos, al tiempo que de parte y parte persisten las acusaciones sobre presuntas “fuerzas oscuras” que intentan entorpecer el esclarecimiento de la verdad.