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Cuando los jóvenes le enseñan al mundo
El presente de cada sociedad, con sus conflictos y contrariedades, es la razón de los cambios que la hacen avanzar. ¿Qué preguntas, necesidades o deseos necesitamos resolver? ¿Qué acciones pueden hacerlos visibles? ¿Qué palabras encienden nuestros corazones para hacerlo posible? Son sólo algunas de tantas preguntas que un grupo de estudiantes de menos de 18 años resolvieron en una escuela de Estados Unidos cuando tomaron la determinación de hacer todo lo posible para evitar que una tragedia que se ha repetido decenas de veces vuelva a arrebatar una vida más.
Al hacerlo, los jóvenes de #MarchaPorNuestrasVidas dejaron una doble lección: por un lado, le mostraron al mundo que la mejor forma de superar la tragedia y el dolor que deja la violencia no es con más violencia o polarización, sino caminando juntos con solidaridad y valor, una inesperada acción joven que marca el camino a los políticos para cambiar la legislación de armas, que devuelva la calma que necesitan las escuelas para que en ella emerjan los talentos de cada joven.
Por otro lado, sin voto y sin poder, voces jóvenes, claras y seguras honraron unos valores que hemos dejado atrás: los derechos a la vida y la educación como pilares de la humanidad. Sin embargo, fueron sus profundos silencios los que más resonaron en aquellos que atendieron su voz, pues hablaron de la huella que dejan las armas.
Espero que los florecientes liderazgos crezcan para seguir avivando los pasos de la sociedad estadounidense y lograr los cambios políticos que hoy demandan, y cuando su voto cuente, lo hagan de manera masiva. El voto y el liderazgo joven serían una lección más para el mundo.
Mientras tanto, cada sociedad, cada país en el frecuente dilema de elegir para encauzar su futuro, tendrá que resolver sus propias preguntas. En este mismo instante, en nuestro país, a lo largo de los siguientes dos meses, podemos elegir dejarnos vencer por la apatía y la inercia que marcan las encuestas o ser más fuertes, activos, solidarios y creativos alrededor de causas, liderazgos, acciones, palabras e incluso silencios.
Wilman Álvarez.
Ojalá haya segunda vuelta
El país lleva muchas elecciones de “unión” construida alrededor de figuras que comandan la opinión con contundencia. Pero esa unanimidad ha permitido demasiados atropellos y descuidos. Por el bien del país, ojalá haya segunda vuelta, sea muy competida y no termine en otra alianza de cogobernanza. La oposición fuerte es sana.
Helena Rincón.
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