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Avianca se permite aclarar que no ha celebrado convenio comercial de ninguna índole con DMG.
En ese orden de ideas, ni Avianca, ni ninguno de los Representantes Exclusivos de la Aerolínea tiene o ha tenido puntos de venta directos en las instalaciones de la mencionada empresa.
De acuerdo con información pública disponible, se conoce que en las instalaciones del centro comercial Mega Outlet funcionaba un estand donde un proveedor independiente ofrecía servicios turísticos de diversa índole, el cual en ningún momento tramitó autorización de la Aerolínea para la comercialización de sus servicios en este punto de venta.
Estamos atentos a cualquier requerimiento informativo adicional.
Avianca. Bogotá.
Nada con DMG 2
Gas Natural S.A., ESP se permite aclarar a la opinión pública que no ha mantenido ni mantiene relaciones comerciales de ninguna naturaleza con la firma DMG tal como lo han afirmado algunos medios de comunicación.
Gas Natural S.A., ESP. Bogotá.
Sobre De la Espriella
Lamentable el espectáculo protagonizado por el Dr. De la Espriella al renunciar en forma inaudita a través de los medios de comunicación, al poder otorgado por su cliente David Murcia. Y es lamentable, porque mientras el caso le daba audiencia en los medios, él estaba presto a defender a su cliente. Pero una vez que esos medios le comenzaron a criticar que defendiera a un personaje calificado por ellos como delincuente, inmediatamente se atrincheró como buen cobarde y renunció al poder. Me pregunto: ¿renunciará entonces a los cuantiosos honorarios que le pagó David Murcia? ¿Lo hará públicamente? Este es el tipo de abogados que debería sancionar drásticamente el Consejo Superior de la Judicatura. No hay derecho a que un abogado litigante le bote en la cara el proceso a su defendido. Es penoso y no le hace ningún bien a la profesión de abogado.
Carlos Cortés de Greiff. Bogotá.
Del Instituto Caro y Cuervo
No está agonizando. Hoy en día tiene a la cabeza una profesora seria, responsable y de alta capacitación académica, que está encargada de su urgente reestructuración. La reducción de los cursos y los programas fue responsabilidad anterior a la actual Dirección. El problema de las publicaciones del Instituto no está en su número: en épocas pasadas se publicaba mucho, pero algunas cosas eran de muy mala calidad. El Instituto Caro y Cuervo se había convertido en un centro de favores políticos e intelectuales, y publicaba sin examen de jurados calificados cualquier cosa que pudiera producir más adelante un contrafavor de importancia. Así, por ejemplo, López Michelsen terminó convertido en una autoridad en José Asunción Silva. Ahora el Instituto afronta el deterioro de su imprenta y tendrá que estudiar otras alternativas de publicación de coediciones. Muestra una visión parcializada y deformada hablar de “los bríos de antaño”, como se hecho recientemente en algunos medios de comunicación, cuando los investigadores que deseaban utilizar la biblioteca de Yerbabuena tenían que trabajar sólo de 9:00 a 11:15 a.m., porque la biblioteca cerraba su servicio a las 11:30 a.m. para que la empleada se fuera a almorzar. Eso sí era un funcionamiento a media marcha. Y los “bríos” se manifestaban en el juego de tejo y de fútbol desde mediodía.
A la profesora Genoveva Iriarte Esguerra le ha correspondido una tarea muy difícil: enderezar y corregir el rumbo de muchos años acumulados de pereza y descaro.
María Dolores Jaramillo. Bogotá.
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