Publicidad

Molano: el miedo que somos

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Con la crónica de Alfredo Molano (“Regreso a Calamar”) nos internamos en la Colombia más real entre todas sus ficciones: la normalización del temor. Me descompusieron todas las escenas narradas por Molano, y en especial la de “los cadáveres en descomposición que trae el Ejército y los deja en una media-agua del cementerio llamada morgue a 35 grados de temperatura”.

¿Cuál es el estado del clima de nuestros acontecimientos? Me pregunto si la primera autoridad del Guaviare y de tantos otros lugares en Colombia, antes del Ejército, la Policía, el cura y el Alcalde (en ese orden lo muestra Molano) no es la Muerte. Aquí nada es casualidad, ni el nombre del batallón de la zona, “Luis Carlos Camacho Leyva”, quien, como lo recuerda Molano, fue el redactor del estatuto de seguridad de Turbay Ayala, antecedente directo de bestias tropicales actuales, ni tampoco que “ahora se pueda viajar sin riesgos en automóvil.

Los cargueros y la selva han desaparecido. A lado y lado de la carretera hay una interminable fila de postes de cemento que encierran poco ganado y miles y miles de hectáreas sembradas en pastos importados”. Uno se siente preso del pavor y de la incertidumbre al conocer esta realidad. Es la soledad de los moribundos la que desata nuestras pesadillas en la distancia de la urbe. ¿Cómo hacer de cuenta que no pasa nada? ¿Cómo hacerle entender al resto de colombianos que estamos prácticamente en una dictadura?

¿Hasta cuando podremos expresarnos y exponer públicamente este dolor y esta desesperación, que parece salida de Estrella distante, de Roberto Bolaño? Será que el camino final, como siempre ocurre, será el exilio y el olvido… ¿dónde están los maratones de firmas para protestar por esta situación? ¿Dónde están las marchas tipo “Colombia soy yo” para denunciar esta situación? ¿Será que hay un error temporal, y no estamos en el 2008, año VI de la “seguridad democrática”, sino en el 2002, o en 1902, o en el 2014, o en qué época tenebrosa?

  Alberto Ruiz-Tagle. Bogotá.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido