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Una pequeña frase

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Una pequeña frase (pequeña como un feto) es lo que se necesita para que se castigue el aborto con cadena perpetua, según monseñor Libardo Ramírez (El Espectador, “Cadena perpetua para el aborto”, octubre 8/08).

La intervención (de la frase en el referendo) sería tan inocente como un aborto al segundo mes. Fortuna para la niña de 17 años que no tiene dónde caerse muerta porque sus problemas de vivienda siempre estarán resueltos: se va a ir a la cárcel. De por vida. Por un cruce hacia una esquina oscura, un condón roto, una promesa de amor o un padrastro manilargo. De por vida por pensar que su cuerpo era suyo, y no querer tener un hijo que sabe que no puede o no quiere criar.

Monseñor Ramírez nos ofende al pensar que las razones por las que las mujeres abortan son equiparables a las de un asesino en serie. Hay una distancia muy grande entre decidir si uno en la vida quiere o no quiere ser mamá y decidir asesinar niños. El aborto es una acción que recae sobre una misma, es el cuerpo de la “asesina” el que pasa por la operación de abortar. A él seguro no le han extirpado ninguna parte de su cuerpo, en parte porque su cuerpo es suyo. Él puede decidir si quiere que le hagan una operación, castrarlo, por poner un ejemplo. La “asesina” tiene que lidiar con una operación que en muchos casos es traumática (física y psicológicamente) y eso de irse a la cárcel, de por vida, con la esperanza de que en el recinto haya terapia psicológica, o mejor aún, un cura que le explique por qué tiene que arrepentirse de por vida por tomar una decisión, independientemente de las razones que la llevaron a tomarla.

Claro, en la pequeña frase no se incluye que el aborto, si es un crimen, es un crimen de dos. Al papá no lo meten a la cárcel por desentenderse olímpicamente del asunto. Si es un violador sí, pero si es un bueno para nada sin cojones que no le puede ofrecer nada a su novia, puede andar campante por ahí, echarse a ver televisión.

Por eso se habla de que cuando las mujeres perdemos la virginidad “entregamos nuestro cuerpo”. Se lo entregamos a tres figuras masculinas, al hombre, al Estado y a Dios, y al parecer, según la lógica de Monseñor, una vez una mujer se expone a quedar embarazada, es decir, tira, su cuerpo puede ser legislado por figuras externas a ella. Eso sí es un mal negocio. Ningún tipo es tan buen polvo como para que valga perder la libertad. Pero estoy segura de que una mujer cuando queda embarazada no está pensando que eso implica que unos señores que no conoce pueden mandarla a la cárcel si a ella se le ocurre, no lo quiera Dios, terminar una carrera, olvidarse de una violación o, peor aún, no utilizar a su hijo con síndrome de Down para ganarse una vicepresidencia.

Para monseñor Libardo Ramírez Gómez con la reglamentación de la eutanasia y la despenalización parcial del aborto en el país se estaría abriendo la puerta para “la aprobación de toda clase de asesinatos”, dijo en agosto de 2006. Hoy dice “sólo basta con que en la pregunta que plantea el referendo o el proyecto que hace curso en el Congreso se incluya una pequeña frase que diga que el asesinato se considera desde la concepción”: Y dice asesinato con la ligereza con la que dice una pequeña frase, como si no supiera él que las pequeñas frases pesan. Una pequeña frase puede mandar a miles de mujeres a la cárcel. Una pequeña frase es lo que según el catolicismo encarna a Dios en la hostia: Amén.

Catalina Ruiz-Navarro. Bogotá.

Precisiones de Acción Social

Frente a las informaciones publicadas el pasado 3 de octubre por el diario El Espectador, tituladas “Corte ordena embargar propiedades entregadas por alias Macaco”, la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional, Acción Social, hace las siguientes precisiones:

 1. Como responsable de la administración del Fondo para la Reparación de las Víctimas, en ninguno de los procesos relacionados con la Ley de Justicia y Paz tiene relación directa con los victimarios, por lo cual las entregas de bienes se realizan mediante acta conjunta entre la Fiscalía General de la Nación y Acción Social. Por lo anterior, dentro de los procesos de entrega no ha tenido relación alguna con el señor Henry Rodríguez, como se asegura en la nota periodista.

2. Contrario a lo que se afirma en el citado escrito, Acción Social no cuenta con inventario de semovientes, toda vez que ya se realizó el proceso de enajenación de los mismos a través de subastas públicas.

3. Para que los bienes entregados cumplan el objetivo de reparar a las víctimas se ha establecido un proceso de alistamiento donde la Fiscalía investiga exhaustivamente la propiedad, estado físico y fiscal de éstos, para evitar casos como el de la Hacienda las Margaritas, entregada por el Postulado Carlos Mario Jiménez, con una deuda hipotecaria que a la fecha supera los ciento noventa millones de pesos.

4. Estas declaraciones de los postulados o sus representantes, tendientes a desinformar a la opinión pública, lo único que logran es dilatar los procesos de investigación y entrega de los bienes por parte de la Fiscalía.

5. Acción Social se encuentra adelantando los procesos para que antes de finalizar el presente año se haya realizado la enajenación de los bienes entregados, sobre los cuales no existan solicitudes de restitución por parte de las víctimas. Por lo anterior, se han publicado todos los bienes recibidos, a través de medios de comunicación de amplia difusión y circulación nacional.

 Samuel Salazar Nieto. Coordinador de comunicaciones, Acción Social. Bogotá.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

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