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Pareciera que para nada, ni para nadie más, sirvieron las marchas de millones de colombianos.
Por fortuna, Íngrid y otros tantos han sido liberados y hoy disfrutan de una relativa libertad, en la medida que sus vidas personales se han respetado, para aquellos que tomaron el decoroso camino de retirarse de los medios y del farandulerismo morboso.
Para otros liberados, parece que esa tortuosa experiencia les ha servido como trampolín político, para forjarse como destacados escritores sin antes haber reposado, o para pegarse de cuanto micrófono encuentran.
Pero independiente y respetuosamente, cada quien puede hacer de su destino lo que le provoque; y en eso todos estamos de acuerdo.
Después de la ‘Operación Jaque’, todo y casi todos se volcaron, sí y solamente sí, a preocuparse por Íngrid: si cambió el peinado, renovó el calzado, en qué lugar de Europa o Norteamérica se encuentra, cuántos importantes gobiernos le han hecho fastuosos recibimientos, la han proclamado como premio Nobel y todas las demás condecoraciones que le han sido entregadas.
Pregunto al periodismo en general: ¿y los que continúan secuestrados? ¿Acaso ya no es importante ocuparse de ellos? Muy poco, por no decir nada, se volvió a tocar el tema.
Raúl Moreno Sierra-Raulete. Bogotá.
Reelección 2014
Tiene razón el planteamiento editorial del periódico El Espectador titulado “Uribe 2014”: todo obedece al texto del proyecto de referendo sobre la reelección presentado al Congreso que dice textualmente “quien haya ejercido la Presidencia de la República por dos períodos constitucionales, podrá ser elegido para otro período”.
Como la iniciativa está redactada en pasado –haya ejercido–, no cobijaría al actual presidente Álvaro Uribe Vélez para postularse como candidato en 2010, pues su segundo período constitucional vence el 7 de agosto y las elecciones tendrán lugar en el mes de mayo de ese mismo año.
Entiendo que lo que quiere el Presidente es dejar abierta la puerta para una segunda reelección en 2014 y ese fue el sentido de lo que dijo ante un grupo de estudiantes cuando afirmó que “el Congreso puede reformar el artículo que se aprobó en 2004 y dejar ahí un facto de contingencia en el sentido de que un mandatario pueda ser reelegido inmediatamente por una sola vez y después, período de por medio, volver a aspirar”… En este caso no habría que acudir al referendo y como el mismo mandatario lo dice, la reforma la haría el Congreso mediante un acto legislativo tramitado en dos legislaturas. Entonces ya no habría afán inmediato, las reformas políticas y de la justicia cursarían sus trámites sin interferencias y el asunto de la reelección para 2014 bien puede quedar para las dos legislaturas ordinarias del año 2009.
Gabriel Gutiérrez Macías. Mosquera, Cundinamarca.
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