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En el país nunca más habrá una correlación directa entre crecimiento económico y crecimiento del empleo. Por esas cosas del desarrollo sostenible, cada vez se producirá más con menos.
Cada vez habrá menos gente empleada y habrá mucha más gente estudiando y mucha más gente pensionada. Los porcentajes de ciudadanos que participan del hoy denominado empleo formal disminuirán lenta pero inexorablemente. Y será necesario redefinir los parámetros de lo que es la informalidad y el llamado autoempleo y actuar en consecuencia.
El problema entonces es garantizar una equitativa redistribución de oportunidades que habiliten a todos en el acceso a los ingresos con dignidad y con futuro. Y ello es lo mismo que acceso a buena salud, beneficios sociales y por supuesto buena educación para todos. Las entidades que administran los parafiscales son en esencia la más formidable herramienta para la redistribución de oportunidades. Y en ello el Sena juega un papel fundamental de preparar a los colombianos que en un futuro accederán no solamente a los puestos de trabajo existentes, sino a las nuevas oportunidades de generación de ingresos que ofrece la sociedad, todas ellas muy naturales y acordes con las realidades globales y tecnológicas. Cada vez más la sociedad como conjunto de institucionalidades asumirá mayor participación en los ingresos vitales de los individuos con desprotección natural o provocada, lo que puede significar no poder garantizarle empleo permanente y estable a todos. Es decir, algunos de los más aventajados o competentes, accederán a los puestos de trabajo marcados actualmente como empleos formales y responderán con una solidaridad incremental desde sus ingresos por parte del bienestar del resto. Y a la sociedad le corresponde darle nivel y reconocimiento a aquellos que por cualquier circunstancia tienen su oportunidad en el camino del emprendimiento, empresa propia o el también llamado autoempleo.
Entonces la estrategia para crecer integralmente no es abaratar la actual y nueva contratación a costa de riesgos en el trabajo por la equidad, sino más bien abrir los nuevos espacios de los nuevos trabajos, precisamente invirtiendo a través de beneficios sociales y de educación pública, gratuita y competitiva, que es precisamente el retorno que por excelencia el SENA redistribuye a millones de colombianos y no solamente a aquellos que tienen la suerte de disponer de uno de esos cada vez más escasos empleos conocidos como formales. Y que no quede duda, que mientras se haga la tarea, los trabajadores y los empresarios pagarán con gusto el aporte parafiscal. Y también sería bueno que los que aconsejan otra cosa, actualizaran las variables con las que predicen desde siempre todo lo malo que va a pasar y que afortunadamente cada vez menos pasa.
Darío Montoya Mejia, Director General del Sena. Bogotá.
El metro adelante
En el reciente seminario internacional sobre el metro realizado por el BID, quedó claro que para el éxito del metro en Bogotá es fundamental el apoyo político del Alcalde y de la Nación, que lo tenemos. Que es indispensable una consolidada y capaz autoridad única de transporte en Bogotá, que está en veremos. Que el BID lo apoya financieramente. Que la fase III de Transmilenio por las carreras décima y séptima, y la calle 26, fue mal concebida, evaluada y estudiada, pues va a costar 40 millones de dólares por kilómetro (según el alcalde Moreno), sin contar los costos ambientales por la contaminación, los accidentes, la salud, la productividad y la pérdida de tiempo.
La carrera décima y calle 26 fueron contratadas por el alcalde Lucho Garzón a última hora, contra el deseo de los vecinos del proyecto, que no están de acuerdo. Allí no se justifica el Transmilenio, pues es posible hacer el metro, más rápido, seguro, confortable, y que no contamina, por 50 millones de dólares por kilómetro, según costos recientes de proyectos similares, el cual resulta más económico, evaluado a 30 años.
Por otra parte, hay que tener mucho cuidado con la firma inglesa Steer Davies, que fue la que recomendó el desastroso relleno fluido para las destruidas lozas de Transmilenio e hizo mal los estudios. Esta firma es una de las que aspira a hacer los estudios del metro.
El tren de cercanías es un embeleco que no es factible económicamente, según estudios hechos por el Ministerio de Obras Públicas y Transporte, y distraería recursos esenciales para el metro o el sistema integrado de transporte de Bogotá, que son prioritarios.
Alfredo Perea. Bogotá.
Época dorada del patinaje
Es el colmo que la mayoría de los redactores deportivos de la prensa y noticieros le dediquen casi el 100% de sus crónicas a la mediocre selección de fútbol; se olvidan ellos de que existen otros deportes de interés nacional: caso concreto el patinaje. No saben los cronistas deportivos que la selección colombiana de patinaje nuevamente se coronó campeona mundial de patines (siete veces hemos sido campeones mundiales, cinco de ellas en Europa y Asia). Estamos pasando por la época dorada del patinaje, así como la pasamos con el ciclismo, pero nuestros cronistas ignoran esas hazañas, prefieren ellos rememorar los triunfos del fútbol en los bolivarianos o uno que otro triunfo a nivel suramericano.
Jairo Alvarez. Bogotá.
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