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De Asocaña

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Teniendo en cuenta la columna de Salomón Kalmanovitz, publicada el  27 de julio en El Espectador titulada “Las finanzas de Palmira (y la polución)”, quisiera hacer unas precisiones y observaciones:

• En jurisdicción de Palmira, de acuerdo con un censo de Cenicaña, existen en la actualidad 33.000 hectáreas sembradas en caña, incluyendo callejones y vías internas. La caña es molida y procesada en 5 ingenios.

• Es cierto que la revaluación ha afectado de manera importante al sector azucarero colombiano. En los últimos 4 años, los ingresos se deterioraron en 2 billones de pesos como consecuencia de los menores precios en pesos tanto de las exportaciones como de las ventas al mercado nacional, puesto que estas últimas compiten con importaciones que cada vez son más baratas en pesos.

• La fabricación de etanol a partir de caña, que inició a finales de 2005 y se consolidó en 2006, ha sido un factor importante de diversificación y estabilidad para el sector azucarero colombiano. Sin embargo, las ventas de dicho producto aún no superan el 10% del total de ingresos del sector. En la actualidad, el sector produce 2,2 millones de toneladas de azúcar al año, de las cuales vende 1,5 millones en el mercado nacional y exporta un volumen importante de azúcar, que llega a 700 mil toneladas; en cuanto al etanol, produce 280 millones de litros que se venden en el mercado nacional, y que reemplazaron la producción de unas 300 mil toneladas de azúcar que anteriormente se exportaban a precio internacional a los mercados de más bajo precio   y sin preferencia alguna a diversos países alrededor del mundo. La ventaja del etanol radica en que esa porción de producción deja de estar sujeta al precio internacional del azúcar, que es uno de los más volátiles de todos los commodities, lo cual es un reflejo de las distorsiones que le imprimen las fuertes políticas de protección que recibe la agroindustria azucarera en los países desarrollados.

 • El gobierno colombiano, con el ánimo de disminuir la contaminación, reducir la dependencia de combustibles fósiles y estimular al sector agrícola, inició el programa de oxigenación de gasolinas con etanol proveniente de materias primas agrícolas, en nuestro caso la caña de azúcar. Con el fin de estimular la demanda de etanol, el legislativo no gravó el consumo de  este producto con  los mismos impuestos que tiene la gasolina, que como es lógico son pagados en su totalidad por el consumidor. De otra manera, la mezcla gasolina-alcohol tendría un valor muy superior al actual, lo cual agravaría el aumento en el precio de los combustibles y su consecuente impacto en los consumidores. En cuanto al impacto que tendrían sobre los municipios los menores impuestos del etanol frente a la gasolina, se debe tener en cuenta que esto sólo afecta al 10% de la mezcla y que, dado el aumento en el precio de la gasolina en los últimos años, el efecto sobre las finanzas municipales es mínimo: según cifras del Banco de la República, en Palmira el valor recibido por el recaudo de la sobretasa a la gasolina en 2006 (año en el que se inició la producción en el ingenio Manuelita) frente a 2005, tan sólo disminuyó 1,4%; se debe recordar asimismo que en dicha leve reducción puede además haber influido el descenso en el consumo de combustible vehicular, que en todo el país descendió más de 2% anual entre 2004 y 2007, de acuerdo con información de Ecopetrol. Por contra para el caso de Manuelita S.A,  ésta aumentó sus impuestos prediales en un 10%, el impuesto de industria y comercio en un 45% y el total de impuestos pagados al municipio de Palmira en un 24% entre el año 2005 y 2007.

• Por otra parte, la producción de azúcar que fue desplazada por el etanol estaba exenta del impuesto de industria y comercio por tratarse de exportaciones, mientras que en la actualidad dicho etanol, por estar dirigido al mercado nacional, está sujeto a este gravamen, del cual se han visto favorecidos municipios como Palmira.

 En lo relativo a las conclusiones del estudio de la señora Eleonora Dávalos, de la Universidad de los Andes, que midió el impacto de las quemas de caña sobre la calidad del aire en Palmira y la de éste sobre la salud de sus habitantes, vale la pena comentar lo siguiente:

• Luego de un análisis objetivo de este estudio, realizado por científicos en meteorología, contaminación ambiental y estadística, se puede concluir que el estudio no presenta información confiable que soporte las afirmaciones; por lo tanto, no es válido considerarlo como una fuente de información ni mucho menos de decisión.

• En el estudio se corren modelos estadísticos los cuales alcanzan ajustes en porcentajes cercanos al 25%, dejando un 75% sin explicación alguna. Un modelo en el cual se obtenga un r-cuadrado de 0,25, no permite concluir que existe una relación estrecha entre una de las variables independientes y la variable dependiente. Este considerando a lo largo del artículo, no fue interpretado en forma precisa y correcta desde el punto de vista estadístico.

• Con base en lo anterior, es apresurado concluir que las consultas por problemas respiratorios son debidas a la contaminación del aire por PM10, dado que aún no tiene evidencia de ello y según la respuesta de los modelos, tampoco determina evidencia fuerte para plantear tal afirmación. A su vez, la falta de medición exacta no implica validez en la información obtenida con los datos disponibles.

• En el estudio no se consideraron diferencias geográficas e individuales las cuales son fundamentales en la explicación de la cantidad de personas afectadas por infecciones respiratorias agudas, al igual que la severidad de las mismas. Variables que describen las condiciones en que viven las personas que presentan infecciones respiratorias y las condiciones de trabajo son de hecho de gran importancia y éstas no fueron tenidas en cuenta. (i.e. animales en el hogar, ¿utiliza gas, gasolina, petróleo, entre otros para cocinar?, exposiciones a polvo, gases, emisiones químicas, humo, etc.)

• Otras variables de igual importancia como son: el área de quema, distancia, vientos, climatología y meteorología entre otros, no fueron tenidas en cuenta, a pesar de ser variables de gran impacto a la hora de cuantificar y estimar el verdadero efecto que puedan tener en las variaciones bien medidas de PM10 en el área urbana. La omisión de éstas y de otro tipo de variables,  sesga e invalida los resultados de los modelos utilizados. Esta situación fue predominante a lo largo del estudio.

• Los datos utilizados en los análisis provienen de una sola estación de monitoreo y en lo que respecta a la calidad de aire, dada su variabilidad espacio-temporal grande, estos datos no son  representativos y por lo tanto no son confiables.

• Al utilizar datos diarios en modelos de dispersión atmosférica, se incurre en resultados insuficientes e imprecisos, ya que no se puede desconocer que la variabilidad horaria de la dirección del viento dentro del ciclo diario inherente al viento en el valle (geográfico) del río Cauca, es determinante para los procesos de transporte y dispersión de los diferentes productos generados en las quemas de caña de azúcar.

Luis Fernando Londoño Capurro / Cali

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