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El faenón del que hablaban era la obtención irregular de cinco lotes de exploración petrolífera para la empresa noruega Discover Petroleum. Las grabaciones de ésta y otras conversaciones telefónicas han terminado por tumbar al gobierno de Jorge del Castillo, jefe de ministros, cuya dimisión fue aceptada el viernes por el presidente Alan García.
Para salir del atolladero, García ha encargado rápidamente la formación del nuevo Gobierno a Yehude Simon. La elección de Simon, un izquierdista independiente muy reconocido por su labor al frente de la región de Lambayeque y por su talante dialogante, parece orientada a generar confianza entre los ciudadanos y a acercarse a los sectores de izquierda y a las regiones que criticaban las políticas del Ejecutivo.
El ‘petrogate’ ha generado hasta el momento un solo detenido: Quimper. León Alegría sigue prófugo y se teme que haya logrado escapar al extranjero. Los contratos con Discover Petroleum quedaron en suspenso y se discute la posibilidad de revisar el resto de concesiones petroleras recientes.
El gran perdedor de esta crisis es el gobierno, con un Jefe de Estado cuya popularidad roza el 15%, pese a que Perú vive su mejor momento económico en décadas. El alza de precios y la corrupción son los males por los que se recuerda la nefasta primera administración de Alan García. El otro es el narcoterrorismo, que reapareció esta semana de mano de Sendero Luminoso con un atentado con 16 muertos.