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La Honorable Corte Constitucional, la Fiscalía, la Procuraduría; la
Corte Suprema de Justicia, la Superintendencia Bancaria, entre otras
entidades encargadas de defender vida, honra y bienes de los ciudadanos
han sido las más indiferentes y negligentes ante los reclamos hechos.
Contra mi voluntad y antes del tiempo convenido, me vi forzado a cancelar a Bancafé por un préstamo de $31’500.000 la suma de $ 220’000.000 aproximadamente, excluyendo honorarios a sus abogados. Esta denuncia la he realizado a través de algunos medios de comunicación con resultados insatisfactorios. Es razonable, ya que éstos con la tragicomedia de la parapolítica, farcpolítica, más como distractor, tienen engolosinado al pueblo hasta la saciedad.
RCN anunció para mañana el desalojo de una humilde familia en Bogotá, quien canceló, como dijo uno de sus miembros, 3 veces el préstamo. Seguramente el Defensor del cliente financiero y el del Pueblo brillarán por su ausencia, mientras los voceros de la entidad crediticia estarán acompañados del juez, policías antimotines y tanqueta, quienes arremeterán brutal e inhumanamente contra estos indefensos. Nuestra mal denominada justicia es “fuerte con los débiles y débil con los fuertes”, como dijera Germán Castro Caicedo en su libro Sin tregua, recomendado para quienes deseen conocer parte de nuestra historia.
Estos hechos bochornosos con afectación personal refuerzan mi convicción de que los colombianos carecemos de justicia y sólo nos queda remedos y remiendos de ésta, parcializada y acomodada a individuos y circunstancias. Bancafé fue demandado, por acción de grupo, el 15 de octubre de 2001 en el juzgado 25 civil del circuito de Bogotá —Radicado 2002-0992— y las entidades defensoras de derechos humanos han sido enteradas. El silencio cómplice ha sido la única respuesta y la entidad crediticia fue negativa ante mi invitación a conciliar.
Cuando las entidades financieras se despojen un poco de su codicia insaciable, es posible que la Paz se haga permeable a la invitación de los colombianos y el futuro de nuestro país sea el que todos deseamos.
José de Jesús Garcés Fernandez
Medellín, mayo 13 de 2008.
Buenos augurios
Deseo manifestarles mis más sinceras felicitaciones por su regreso como diario; en realidad lo necesitábamos para obtener una información menos gobiernista y parcializada. El Espectador es un diario serio y ético que maneja la responsabilidad del periodismo como un medio de comunicación oportuno y claro. Los felicito de todo corazón por este esfuerzo. Larga vida a El Espectador.
Jassir Badrán Robayo
* * *
Como Alto Consejero Presidencial para la Reintegración me permito presentarle un cordial y respetuoso saludo. Sea esta la oportunidad para felicitarlo por la nueva etapa que inició El Espectador este domingo, en la que el periódico, después de seis años como semanario, vuelve a su circulación diaria en todo el territorio nacional.
El liderazgo en opinión y el análisis noticioso que siempre ha caracterizado a El Espectador, lo ha convertido en un medio de comunicación independiente, crítico y profundo y de obligatoria lectura para los colombianos.
Quisiera hacerle extensivo este saludo a todo su equipo periodísitco y desearle que en esta nueva etapa de labores sigan cosechando muchos éxitos.
Frank Pearl
Alto Consejero Presidencial para la Reintegración, Bogotá.
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Para la oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), es un placer felicitar a todo el equipo periodístico por la reaparición del periódico El Espectador como diario a partir de este once de mayo.
Es importante para el pluralismo informativo que un medio de comunicación tan serio como El Espectador continúe manteniendo una línea de periodismo investigativo, independiente y liberal, contribuyendo a la creación de una opinión pública cada vez mejor informada sobre las problemáticas más complejas de la realidad nacional.
Jean Noel Wetterwald
Representante ACNUR.