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Hollywood vs. McCain

De cómo John McCain inició sin quererlo una guerra con las celebridades. Ni las mazmorras de Hanoi, ni las torturas del Viet Cong fueron tan severas con el candidato republicano. Ahora tiene que enfrentar no sólo a la crisis financiera, sino a las celebridades demócratas que se lo quieren comer vivo.

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“Las probabilidades de que John McCain muera siendo Presidente son una en tres. Imagínese a Sarah Palin gobernando a Estados Unidos. ¡Eso me asusta! Sería como una muy mala película de Disney”, dijo el actor y activista de 37 años Matt Damon, refiriéndose a la urgencia de llamar al sentido común este 4 de noviembre.

Esto es sólo un bocado de la artillería pesada que ha dispuesto un floreado contingente de celebridades en contra de John McCain. Ya vimos a Madonna comparar al septuagenario veterano de Vietnam con Adolf Hitler y Robert Mugabe en su gira “Sticky and Sweet” en agosto pasado, también escuchamos a Susan Sarandon, Alec Baldwin, Puff Daddy entre otros, anunciar que abandonarían el país si el republicano fuese electo. El llamado es uno. Decir no a McCain, como sugiere Leo DiCaprio en su Blog.

Esta guerra a muerte comenzó en julio pasado, cuando McCain, agobiado por la euforia mundial que desató Obama en su gira por Europa, comparó al senador afroamericano con celebridades como Britney Spears y Paris Hilton, después de que éste fuera recibido como una superestrella por más de doscientas mil personas en Berlín.

“A usted ancianito de pelo blanco le tengo un mensaje, yo sí estoy lista para gobernar, nos vemos en el debate !X+@”, le respondió horas después Paris Hilton en un virulento video en YouTube. Más de cinco millones de visitas en cuatro días expandieron la misiva de guerra por todas partes del planeta. De inmediato Lucy Liu, Jessica Alba y Ashley Judd, emperatrices de Hollywood quienes apoyaban a McCain, emitieron sendos comunicados retirándole todo su apoyo. Y Richard y Kathy, padres de Paris, pidieron un reembolso simbólico de sus donaciones.

Todo empeoró recientemente cuando su fórmula, Sarah Palin, sacara a relucir ante los medios de comunicación sus credenciales en contra de la anticoncepción, los matrimonios gays, la teoría de la evolución, entre otros temas. En tan sólo horas, Palin se convirtió en el blanco de ridículo y parodias políticas en Saturday Night Live y el Show de David Letterman. Más de 90 millones de americanos no se perdieron un instante de dichas mofas.

“¿Está nuestro país tan dividido para que la mejor esperanza de los republicanos sea una homófoba de mente estrecha y sin conocimientos del mundo actual?, dijo Lindsay Lohan a la prensa en días pasados.  “No por haber sido prisionero de guerra se está capacitado para ser presidente de los Estados Unidos”, añadió la controvertida estrella de 22 años.

Como si esto fuera poco, por estos días el senador por Arizona tiene además que cargar el peso del legado del líder natural de su partido, George W. Bush, quien a tan sólo días de salida de la Casa Blanca recibe todo tipo de improperios de despedida por parte de sectores liberales de la industria del entretenimiento. Dos de los más agudos y directos esfuerzos por vapulearlo y consigo desprestigiar a McCain antes de las elecciones son Slacker Uprising, el nuevo documental del controvertido Michael Moore, y W,  el reciente filme de Oliver Stone basado en la vida de Bush.

Obama y las estrellas

No se puede desconocer que el apoyo de las celebridades han sido una parte colorida y folclórica de la historia electoral de Estados Unidos, pero este año todo es diferente. Por primera vez, la celebridad más influyente de Estados Unidos según la revista Time, Oprah Winfrey, se puso el overol político con el nombre de Barack Obama en la solapa.

A ella se han sumado decenas de estrellas de Hollywood, desde Leonardo DiCaprio a Robert de Niro, quienes pagaron cerca de 58 millones de pesos cada uno, el pasado 17 de septiembre, para asistir a una cena con el candidato demócrata en los Ángeles. Esa sola noche Obama recaudó 9 millones de dólares.

Según el Center for Responsive Politics, la campaña de Obama ha recibido en los últimos dos meses 14 millones de dólares por parte de beldades de Hollywood. Hasta la propia Shakira, embajadora de Unicef y figura del pop mundial, anunció públicamente este fin de semana que apoya al candidato demócrata “porque él puede restaurar la paz y la confianza en los Estados Unidos”. ¿Qué tanta influencia tienen las celebridades a la hora de elegir un presidente? ¿Tendrán estas figuras un impacto en la decisión de voto del ciudadano de a pie? ¡No!, dice Carroll Doherty del Pew Research Center, con base en Washington. “Después de preguntar a distintos sectores de la población si este tipo de personas tienen o ejercen alguna influencia sobre la manera en que piensan votar, la mayoría, liberales, conservadores e independientes, dijeron que no”, concluye. Sin embargo, un reciente estudio de la Universidad de Maryland estableció que el apoyo de Oprah Winfrey a Barack Obama le representó aproximadamente un millón de votos adicionales en las elecciones primarias del Partido Demócrata. ¿No que no? Habrá que esperar al 4 de noviembre a ver qué acontece.

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