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La película fue una de las siete seleccionadas entre más de 1.200 que evaluó el Festival para la Semana de la Crítica. Empecé a escribirla a los 19 años y a los 20 ya tenía el guión, queriendo hacerle frente al olvido, tratando de recuperar a esos seres que amaba y hablarles por última vez para sacar fuerzas de eso dolor y salir adelante.
La noticia llegó cuando estaba haciendo el sonido de la película en Chile y la mezcla en Francia, por lo que nos tocó correr para llegar a tiempo, llegar a algo muy bello, poder compartir La tierra y la sombra con tanta gente en un festival que recibe cada año miles de películas de todo el mundo.
La premier mundial fue también la primera vez que vimos la película terminada. La posproducción se hizo en Holanda, México, Chile y Francia, y ya cuando llegamos a Colombia a juntar todo fue imposible verla terminada.
El estreno fue increíble. Ver casi ocho años de trabajo parecía un sueño. Mirar hacia atrás para ver todo lo que perdiste, pero también todo lo que el cine te regaló. Fue algo grande, todo el mundo empezó a aplaudir, a llorar y a rodearnos.
Me quebré y tuve que salir por el backstage. Detrás de mío salió Peter Suschitzky, uno de los jurados de la Semana de la Crítica, quien me dijo: “¡Qué película tan increíble!”. No aguanté más y me puse a llorar, pero bueno, es también por eso que hago esto, para poder sacar esa mierda que llevo dentro.
Fue como una bola de nieve. Fueron siete proyecciones, todas llenas y la gente siempre llorando. Tenía entrevistas de siete de la mañana a siete de la noche con los principales diarios de Francia, pero también con pequeños blogs de cine.
Todo el mundo estaba interesado en la película. A Peter Suschitzky siempre nos lo encontrábamos y no paraba de halagarnos. Cuando llegó la semana de la premiación ganamos tres de los cinco premios que daban: Director, Película y Revelación; así como del premio de la Sociedad de Autores en Francia y el premio del público.
Colombia nunca había ganado un premio en Cannes, además de que son muy pocas las películas que ganan más de tres premios en el Festival. Por eso, todo esto que nos pasó fue lo máximo.
Uno de los premios me lo entregó Suschitzky y me comentó: “La película de ustedes es más hermosa que todo lo que yo he hecho”. Eso es un gran honor, ese señor es un genio que ha hecho desde Star Wars hasta After Earth.
Todos se fueron, pero yo me quedé hasta la última semana del Festival y llegó la Cámara de Oro el último día. Fue inmenso. Sólo hay una oportunidad en la vida para ganar ese premio y entre quienes lo han ganado se encuentran los principales referentes de la cinematografía mundial. Es un sueño.
Yo no quería volver porque a mí no me gusta que me reconozcan, pero es importante ganar cuatro premios en el festival más grande del mundo. No sólo es algo grande para una película colombiana, sino también para una producción mundial, porque eso casi nunca pasa y chévere que reconozcan el trabajo de toda esta gente que soñó con eso.
Lo que más valoramos es que es una película muy humana, que la gente aprendió a valorar y eso es lo que estamos buscando.
*Director de La tierra y la sombra.