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EL DEBATE PÚBLICO SOBRE ASPECTOS constitucionales esenciales debe conducirse con base en lo que el filósofo político John Rawls denomina las razones públicas.
Estas son los valores políticos no controversiales, de sentido común, como los utilizados por los tribunales constitucionales para decidir la constitucionalidad de las leyes, por oposición a las razones no públicas, que son controversiales y motivadas por convicciones religiosas o morales. Sólo de esa manera puede asegurarse la legitimidad y protegerse las constituciones de las coyunturas políticas que resquebrajan el consenso social que requiere el acatamiento efectivo de las normas.
En lugar de limitarse a las razones públicas, el debate sobre la conveniencia de autorizar la segunda reelección presidencial se ha enfocado en razones no públicas. La defensa de la reelección se soporta en una lógica tan pobre como el lema de la espada de César Borgia: Caesar aut nihil, en este caso, O Uribe o nada. ¿Por qué ocurre eso en un país al que tradicionalmente se le criticó lo contrario, un legalismo exagerado que limitaba la discusión política al plano constitucional?
Una explicación sería que el referendo reeleccionista es una iniciativa populista y el populismo es retórico y busca manipular la discusión pública contraponiendo al pueblo con las élites, sosteniendo que la democracia es fundamentalmente la expresión de la voluntad popular. A través de la historia el populismo ha utilizado la regla de la mayoría para desconocer los derechos democráticos de la minoría. Por eso todas las constituciones democráticas modernas restringen la regla de la mayoría mediante mecanismos como la prohibición de la reelección presidencial.
Se puede evaluar si el referendo reeleccionista es populista mediante preguntas elementales: ¿cómo justifican las mayorías políticas y ciudadanas su intención de eliminar la prohibición de segunda reelección presidencial? Mediante la tesis de que esa es la voluntad del pueblo. ¿Y esa tesis es aceptada en el mundo civilizado como democrática? No lo es cuando contraría principios democráticos elementales como los límites a los períodos presidenciales. ¿Por qué método pretenden las mayorías políticas y ciudadanas eliminar la prohibición de perpetuación del Presidente? Mediante la herramienta más utilizada históricamente por el populismo: el referendo. ¿Y ese mecanismo de la mayoría es aceptado por el sistema constitucional colombiano? No, la jurisprudencia constitucional vigente considera que la eliminación por referendo de la prohibición de una segunda reelección no reforma, sino que sustituye la Constitución.
¿En sociedades libres de fenómenos de populismo las mayorías aprueban levantar las restricciones constitucionales sobre los gobiernos? No, el 44% de la opinión pública norteamericana, por ejemplo, considera que la Constitución no limita suficientemente al gobierno, y el 59% considera que hoy representa más riesgo un gobierno demasiado poderoso, que uno que no es poderoso.
¿Qué tan popular es la segunda reelección? En las encuestas, el apoyo a la iniciativa en los sectores populares supera el de los estratos 5 y 6, en cerca de 20 puntos. El apoyo al referendo en los estratos altos, menos vulnerables al fenómeno populista, es inferior al 50%.