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En la noche de este martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentará a su nominado para ocupar una de las nueve sillas de la Corte suprema de Justicia. Tras la muerte de Antonin Scalia el año pasado, la vacante ha estado libre a pesar de que el expresidente Barack Obama presentó a su nominado, un liberal que fue rechazado por la mayoría republicana en el Congreso. Todo apunta a que el nominado de Trump será conservador. Sin embargo, ¿qué significa todo este proceso? Le explicamos los datos básicos para que comprende la importancia de esta nominación y el efecto que podría tener en la vida diaria de los estadounidenses.
¿Qué es la Corte Suprema y de qué se encarga?
Es el más alto tribunal de justicia que existe en ese país. Está conformado por nueve jueces, que pueden permanecer en sus puestos de manera vitalicia, como el caso de Scalia. Las sentencias de la Corte Suprema, dedicadas a todo tipo de derechos fundamentales y discusiones jurídicas, priman sobre las de cualquier juez federal o local y no pueden ser apeladas. En todas las decisiones, cada juez cuenta como un voto. El proceso para escogerlos es así: el presidente presenta su nominado y el Congreso en pleno aprueba o rechaza su nominación.
¿Por qué es tan importante en Estados Unidos?
La tarea de la Corte Suprema es, en esencia, interpretar la Constitución, argumentar sobre casos específicos (como el aborto, el matrimonio entre personas de mismo sexo y la salud) y presentar una sentencia. Sus decisiones sobre temas esenciales en la jurisprudencia nacional afectan la vida cotidiana y social de todo el país. La Corte Suprema decide qué casos tomar, luego de recibir numerosas peticiones, y a partir de un hecho particular tiene la potestad para determinar reglas generales. Por ejemplo, la sentencia que permite el matrimonio entre parejas del mismo sexo en todo el país, que fue dado a conocer en junio de 2015, proviene del caso particular de Jim Obergefell, un ciudadano que demandó al estado de Ohio para que lo reconociera como el viudo de su pareja, con quien llevaba 21 años.
¿Cómo está conformada?
En este momento, hay cuatro jueces liberales, tres conservadores, uno sin ideología definida y una vacante. Los cuatro jueces liberales son:
Ruth Bader Ginsberg (nominada por Bill Clinton, en el cargo desde 1993)
Stephen Breyer (nominado por Bill Clinton, en el cargo desde 1994)
Sonia Sotomayor (nominada por Barack Obama, en el cargo desde 2009)
Elena Kagan (nominada por Barack Obama, en el cargo desde 2010)
Los conservadores son:
Samuel Alito (nominado por George W. Bush, en el cargo desde 2006)
John Roberts (presidente del alto tribunal, nominado por George W. Bush, en el cargo desde 2005)
Clarence Thomas (nominado por George H. W. Bush, en el cargo desde 1991)
Anthony Kennedy (nominado por Ronald Reagan, en el cargo desde 1988) es el juez sin ideología definida y que ha servido como voto cambiante en las discusiones más álgidas, como la sentencia que favoreció el matrimonio entre parejas del mismo sexo. La vacante corresponde al espacio que dejó tras su muerte el juez Scalia, que era conservador y defendía la interpretación literal de la Constitución (una corriente llamada originalismo).
¿Quién sería el posible nominado de Trump?
Los rumores apuntan a que el nominado del presidente republicano —es decir, de tendencia conservadora— estaría entre tres jueces. El primero es Neil Gorsuch, del circuito de apelaciones de Denver. Gorsuch, de 49 años, es conservador y falló como juez en contra de la reformar sanitaria de la presidencia de Obama, conocida como Obamacare. El segundo es William Pryor Jr., de 54 años y juez en la corte de apelaciones de Atlanta. Pryor se ha ido lanza en ristre contra la decisión que permite el aborto. El tercero es Thomas Hardiman, del tercer circuito de Pittsburgh, de 51 años y defensor del porte de armas.
¿Qué pasa si el nominado es conservador o ultraconservador?
En la práctica, el equilibrio ideológico en la Corte Suprema seguiría igual. Serían cuatro conservadores, cuatro liberales y un voto cambiante (el de Kennedy). Los cambios vendrían con el retiro o la muerte de alguno de los jueces liberales durante la presidencia de Trump. Pese a todo, la importancia para el gobierno Trump de temas como el aborto y la salud —firmó un decreto en contra de financiar oenegés extranjeras que apoyaran el aborto y comenzó a desmantelar el sistema de salud desde antes de su posesión el 20 de enero— augura una concentración jurídica aguda sobre dichos temas, en los que Kennedy tendrá un papel muy relevante.