Publicidad

Solución

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

A los grandes problemas es necesario buscarles soluciones. Y por eso los del América de Cali, “cobijados” por la Ley Clinton, parecen haber encontrado remedio para poder operar en venta y adquisición de jugadores.

Ya se sabía del caso de John Valencia, a quien le cedieron sus derechos deportivos. Entonces si el jugador encuentra equipo interesado en sus servicios puede operar con libertad. Vende o entrega sus derechos deportivos por cualquier suma y de ese dinero recibido le entrega al rojo una parte convenida o su totalidad si es del caso, previo compromiso verbal, aunque sería mejor dejarlo por escrito.

Si eso es valedero, Adrián Ramos y Paulo César Arango deben ser el arreglo para las angustias del presente, porque es bueno precisar que el equipo escarlata por la ley mencionada está impedido de realizar transacciones a su nombre.

Caso parecido el de Cristian Mejía, el jugador juvenil de tan buena ejecutoria con la Sub 20 de Colombia en el pasado Suramericano. El dueño de sus derechos es el Tolima y el delantero podrá ir a otro equipo, siempre y cuando el interesado le pague al vinotinto, si es que el atacante no quiere actuar en Ibagué. Lo anterior demuestra que cada día se va aclarando un panorama que estuvo siempre enrarecido y turbio en nuestro fútbol. Aquel de pases y traspasos de jugadores.

Ahora bien, la solución para la clasificación al Mundial es sencilla y, por esa misma razón, difícil. Vienen enfrentamientos directos con selecciones que pelean el puesto del repechaje. Ese ganador del quinto lugar deberá enfrentar al cuarto del hexagonal final de la Concacaf, que actualmente es México.

Jugar contra Ecuador y Uruguay es lo mejor que nos puede ocurrir, porque con ellos es una pelea cerrada por esa opción directa. Y después de ver la última llave disputada, volvemos a la eterna discusión: jugar bien y perder como pasó contra Argentina, o jugar relativamente mal con Perú y ganar.

La respuesta en términos prácticos es la de los puntos conseguidos. Queda claro y es preocupación del técnico o creo debe ser, porque nuestra selección sólo mantiene un plan de juego correcto en apenas 45 minutos. Así ocurrió en Buenos Aires y Medellín, por lo que en el entretiempo se reafirman conceptos, se señalan errores y se dan elementos para mejorar o al menos poder sostener la forma de jugar.

Ya Falcao García alejó la sal de la falta de gol, porque oportunidades se crean, se consiguen pasajes de protagonismo, donde el rival no acierta a contener el juego nuestro, pero declinamos cuando más se requiere persistencia. Eduardo Lara dispone de dos meses para seguir el rendimiento de jugadores, advirtiendo que nuestros cuatro delanteros, los del exterior, estarán en pretemporada y sin ritmo de juego, el cual sólo se consigue jugando en los entrenamientos y en los partidos.

Menos mal esto ocurrirá con Uruguay, cuyos delanteros (Diego Forlán, Luis Suárez o Sebastián Abreu) trabajarán en idénticas condiciones.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido