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“Es sumamente grave escuchar la voz directa de oficiales retirados hablando de volar el avión presidencial y de atacar las instalaciones del palacio de Miraflores”, dijo el canciller Nicolás Maduro refiriéndose a las interceptaciones telefónicas realizadas a tres ex militares y reveladas por la cadena estatal Venezolana de Televisión, en las que se planea derrocar al gobierno y asesinar a Chávez.
Para Tarek El Aissami, ministro encargado de Interior y Justicia, la conspiración tiene otros autores: el Movimiento 2D, un grupo de investigación conformado por 24 académicos venezolanos.
“No vamos a permitir que estos aventureros pretendan tratar de someter al pueblo a esos momentos nefastos”, declaró El Aissami, y también acusó a las autoridades del estado Zulia, cuyo gobernador es el líder opositor Manuel Rosales, de estar aliadas con narcotraficantes colombianos. “No es una casualidad que gran cantidad de capos haya sido detenida en el Zulia”, agregó.
Ambos funcionarios presentarán sus denuncias a la Fiscalía venezolana. Sin embargo, Maduro fue más allá en sus señalamientos: “Este complot se hilvana con una línea de acción de la Casa Blanca, del gobierno decadente de George W. Bush”.
La denuncia de conspiración contra el gobierno le quitó atención al anuncio de Chávez de comprar unos 24 aviones K8 a China, en visita que realizará a Pekín próximamente.