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El Tribunal de lo Criminal de París incluyó en su sentencia la obligación de que Bourguet sea objeto de supervisión durante ocho años, una vez quede en libertad, bajo la amenaza de que si no respeta este “seguimiento” tendrá que cumplir tres años de prisión suplementarios.
Bourguet, que no es militar pero trabajaba como mecánico de los vehículos de los cascos azules de la ONU, había sido acusado de haber violado y agredido sexualmente al menos a 22 menores, así como de haber obtenido fotografías pornográficas de menores entre 1998 y 2004 en la República Centroafricana y en la República Democrática del Congo.
Por todo ello, el fiscal había solicitado una pena de una docena de años en este juicio, iniciado el martes. El representante del Ministerio Público había puesto el acento en que Bourguet no mostró ninguna compasión por sus víctimas.
En su defensa, el antiguo empleado de la ONU dijo haber actuado bajo los efectos del estrés que le ocasionaba su trabajo en África, lejos de su país. Durante el juicio, reconoció haber mantenido relaciones sexuales con adolescentes de entre 12 y 17 años, pero alegó que fueron consentidas.
El acusado fue detenido en Goma, en el este de la República Democrática del Congo, en octubre de 2004 por la policía congolesa tras ser denunciado por el padre de una de sus supuestas víctimas. La Policía encontró en su residencia un ordenador con unas 250 fotografías de menores en posiciones pornográficas.