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El huracán “Ike” , el último en azotar la nación, dejó al menos 64 muertos en el deprimido país, que aún no se repone de los efectos del ciclón “Gustav” y de la tormenta tropical “Hanna” que azotaron su territorio en menos de quince días.
Del total de muertos dejados por “Ike”, 60 fallecieron en Cabaret, situada a 24 kilómetros al norte de Puerto Príncipe, según explicó el diputado Valciné Pierre-Jerome, que representa a dicho distrito.
El legislador dijo que entre las víctimas fatales dejadas por el huracán en Cabaret figuran catorce niños de menos de diez años, así como varias mujeres embarazadas y agregó que otras mujeres murieron abrazadas a sus hijos. El huracán “Ike” también dejó tres muertos en el norte y uno en el oeste.
Pierre-Jerome advirtió que el número de víctimas puede aumentar, a la vez que pidió al ministerio de Salud Pública adoptar medidas “especiales” para hacer frente a la situación que vive Cabaret, cuyas necesidades más urgentes son comida, agua y ropa.
En varias calles de Cabaret, que trata de recuperarse del fenómeno, se escuchan desesperados gritos de personas que perdieron algún pariente a causa del huracán, dijeron testigos.
La Cámara de Diputados estudia declarar el país en estado de emergencia durante quince días, lo que permitiría al Ejecutivo local otorgar recursos a las zonas afectados sin estar consignados en el presupuesto nacional. El diputado Nelson Pierre-Louis dijo que la iniciativa fue discutida con el presidente del país, Rene Preval.
En tanto, la cooperación internacional se esfuerza por asistir a los miles de afectados de la intensa actividad ciclónica de las últimas semanas en Haití, donde muchas de las localidades continúan anegadas, lo que dificulta la entrega de algún tipo de ayuda.
Un barco del Comando Sur de Estados Unidos con diferentes equipos se encuentra en las costas haitianas para colaborar con las autoridades en la asistencia que brindan a las víctimas.
Tres congresistas cubano-americanos solicitaron al presidente de EE.UU., George W. Bush, otorgar un Estatus de Protección Temporal (TPS) a los haitianos que se encuentran en este país por la estela de destrucción y muerte que han dejado varios huracanes en la nación caribeña.
El TPS permitiría a los haitianos indocumentados obtener permisos de trabajo y permanecer en Estados Unidos de manera temporal, informaron en un comunicado Ileana Ros-Lehtinen y Lincoln y Mario Díaz-Balart.
Unicef cifró en 300 mil el número de niños afectados por las inundaciones. “El empuje inicial para prestar ayuda a Gonaives es un punto de partida, pero hay mucho más por hacer para ayudar a los niños y niñas y a las familias que se han visto afectadas por las tormentas en todo el país”, dijo el director regional de Unicef para América Latina y el Caribe, Nils Kastberg.
La organización destacó las dificultades existentes para hacer llegar la ayuda a las zonas afectadas. “Esta situación se complica aún más por el riesgo de inestabilidad política y social, en un país donde la crisis alimentaria que tuvo lugar en abril, y que desencadenó violentos disturbios, continúa sin resolverse”, añadió.
Todas las agencias de Naciones Unidas en Haití harán en los próximos días una petición urgente de fondos para dar respuesta a la emergencia, según Unicef, que ha movilizado un millón de dólares para atender las necesidades inmediatas.
La Oficina de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea se comprometió a aportar 423 mil dólares para apoyar a Unicef en la respuesta a la crisis.