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Un mes y medio después de la crisis generada por la deportación masiva de colombianos de venezuela, tras el estado de excepción decretado por el Gobierno de Venezuela en algunos estados fronterizos, el Gobierno inició el desmonte de los albergues que se instalaron en Norte de Santander con el fin de atender a los afectados.
En los primeros días se implementaron 27 albergues temporales que sirvieron de alojamiento para más de 5 mil personas.
“Este número de ciudadanos corresponde a un promedio del 31% de las personas que fueron reconocidas en el Registro Único de Damnificados, RUD, y que de acuerdo a la oferta institucional y a la facilidad que se dio a las personas albergadas, es posible afirmar que hoy estamos a puertas de la fase final del proceso humanitario; de los 27 albergues iniciales hoy están activos 8 con una disminución a 1.323 personas”, informa la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
Carlos Iván Márquez Pérez, director de UNGRD, informa ahora que a partir de “esta semana se contará con un solo albergue temporal (Interferias) donde continuará brindándose” la atención “a los connacionales y será el inicio del punto final de la oferta de servicios bajo un esquema de unificación”.