Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
En la reunión se prevé que si bien la UE no impondrá sanciones drásticas como lo hizo la OTAN, que canceló todas las reuniones políticas y la cooperación militar con Moscú, sí pondrá “bajo revisión” sus relaciones con Rusia, según afirmaron fuentes de la actual presidencia del estamento europeo.
Los gobiernos de la UE se encuentran divididos sobre la continuación de esas negociaciones, tras la excesiva demostración de fuerza hecha por el presidente Dmitri Medvedev y el primer ministro Vladimir Putin, quien hace dos meses declaraba su deseo de acercar más a Rusia con los gobiernos de la Unión Europea.
Entre los que solicitan sanciones drásticas para Moscú están Polonia y las repúblicas bálticas, que ven en los sucesos de Georgia la prueba del resurgimiento del sueño imperial ruso.
Por su parte, Alemania es más prudente al hablar de sanciones. El ministro de Exteriores del gobierno de Ángela Merkel dijo que “en esta complicada situación política hay que mantener el sentido común. Rusia continuará siendo nuestro vecino y es necesario, en nuestro propio interés, retornar a unas relaciones normales”.
De otro lado, el primer ministro del Reino Unido, Gordon Brown, afirmó que presionará para hacer una revisión “radical” de los lazos entre la Unión Europea y Rusia en la reunión de hoy, a la que asistirán representantes de los 27 países miembros.
El pronunciamiento más probable sería instar a Rusia a respetar todos los compromisos contraídos en el acuerdo de alto el fuego del 12 de agosto, obtenido gracias a la mediación de Sarkozy.