Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El Gobierno español se adhirió en 2005 a una nueva iniciativa de provisión de alivio adicional de deuda a los países de bajos ingresos en los términos que se fuesen concretando en las instituciones financieras multilaterales afectadas.
La iniciativa supone la cancelación de la totalidad de la deuda de los países beneficiarios con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Asociación Internacional de Fomento (AIF) el Banco Mundial (BM) y el Fondo Africano de Desarrollo (FAfD).
Esta cancelación se realizará una vez que alcancen el punto de culminación en el marco de la iniciativa HIPC (siglas inglesas correspondientes a países pobres altamente endeudados) o de forma inmediata si ya lo han alcanzado en el pasado.
Esta contribución española y la tendencia creciente de su participación en las reposiciones de recursos del FAfD responden al compromiso de España con los Objetivos de Desarrollo del Milenio de aumentar la Ayuda Oficial al Desarrollo hasta el 0,5 por ciento del PIB en 2008, y al Plan África aprobado por el Gobierno.
El Fondo Africano de Desarrollo se creó en 1973 en el seno del Grupo del Banco Africano de Desarrollo, con el objetivo de reducir la pobreza en los países miembros regionales.
Los préstamos y donaciones aportados por el Fondo Africano para el Desarrollo se destinan a la financiación de proyectos y programas, asistencia técnica y refuerzo de la capacidad institucional, con el objetivo de promover un crecimiento económico equitativo y sostenible, apoyado en el desarrollo social y la reducción de la pobreza.