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Insultos, atracos y hasta taconazos son algunas de las agresiones que tienen que soportar los conductores del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) que en los últimos meses se ha convertido en blanco de los delincuentes. El ataque más reciente lo sufrió Wilmer Rodríguez, un conductor a quien, mientras realizaba un recorrido, le arrojaron una sustancia química que le lo incapacitó durante ocho días. “Me encontraba haciendo mi ruta normalmente y se suben dos usuarios que me lanzan una sustancia a los ojos y se ubican en el espaldar de mi asiento. En ese momento pierdo la visión, me falta la respiración y pierdo el control del bus. Afortunadamente pude frenar y activar el freno de seguridad”, contó el conductor del SITP a Noticias Caracol.
Aunque se desconocen las causas del ataque, la ciudadanía coincide en que el SITP se ha vuelto un medio frecuente de agresiones y atracos por parte de la delincuencia. En febrero pasado, cinco ladrones (cuatro de ellos menores de edad) abordaron un bus del sistema y atracaron a 20 pasajeros, intimidándolos con armas blancas, en inmediaciones a la calle 68 con carrera 68. La acción delincuencial fue frustrada por uniformados del CAI Las Ferias.
De acuerdo con estadísticas del Observatorio de Seguridad en Bogotá –organización promovida por la Cámara de Comercio– los ciudadanos se sienten más inseguros y vulnerables cuando se encuentran en el servicio público (taxis, Transmilenio, servicio colectivo). Además, es en dichos espacios donde se presentan cerca de la mitad de los delitos registrados en Bogotá (51 %).
En el caso de los taxis, por ejemplo, aunque se han fortalecido como la modalidad de transporte público más segura de la ciudad, gremios y asociaciones de taxistas han denunciado las difíciles condiciones en las que tienen que trabajar en Bogotá.
En diálogo con El Espectador, Alonso Romero Romero, representante de Taxicol (gremio que reúne a las organizaciones de taxistas de Colombia) indicó que la inseguridad ha sido una problemática que se ha salido de control en Bogotá, por lo que pidió medidas para garantizar la protección de los conductores y los usuarios. “El trabajo cada día se vuelve más difícil. Nos sentimos en una situación de riesgo tremenda y el panorama para los compañeros que trabajan de noche es preocupante. Estamos expuestos a la ilegalidad, a la piratería y a la delincuencia rampante que azota a la ciudad y esto ha generado una gran problemática de inseguridad donde en cualquier lado y en cualquier momento, nos enfrentamos a un atraco, robo e incluso, a un asesinato”, precisó Romero.
El panorama en el sistema Transmilenio tampoco es alentador, teniendo en cuenta que además del robo y los atracos, las agresiones sexuales contra las mujeres se han disparado y aunque se han implementado medidas como la llegada de más uniformados para custodiar el sistema y vagones exclusivos para mujeres, la ciudadanía se siente vulnerable ante la ocurrencia de un delito.
Las autoridades de la ciudad manifestaron que se adelantan labores para fortalecer la seguridad en el transporte público y esperan que con la llegada de 300 uniformados al sistema Transmilenio se logren reducir los casos de inseguridad y robo que se presentan en la ciudad.
“Estamos trabajando en campañas educativas, lúdicas y preventivas para lograr un acercamiento entre la comunidad y la Policía Nacional para fortalecer la seguridad ciudadana. Para el Transmilenio estamos trabajando en cuatro puntos de recepción de denuncias al interior del sistema, para que la gente ya no tenga que ir hasta una URI para colocar un denuncio, sino que pueda denunciar cualquier delito en tiempo real”, le manifestó a este diario el comandante de la Policía de Transmilenio, coronel Óscar Jerez.
Sin embargo, para Néstor Ahumada, directivo de la empresa ETIB (uno de los concesionarios que trabaja de la mano con el SITP), la inseguridad no solo se trata con Policía, ya que también hace falta profundizar en la cultura ciudadana de los pasajeros, quienes también atacan y agreden a los conductores de los buses.
“A pesar de que ETIB S.A. hace grandes esfuerzos en la selección del personal, inculcándoles la tolerancia, el respeto y la educación hacia la ciudadanía, estamos preocupados porque la comunidad no nos está ayudando. Necesitamos que las personas se presten a la cultura, que no agredan a los conductores”, precisó el directivo.