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Por estos días Bogotá vive momentos políticos muy agitados. La destitución del alcalde Gustavo Petro ha desatado toda clase de reacciones y no es para menos, pues una vez más la capital de República se ve en la obligación de nombrar un alcalde interino que redireccione el rumbo de la ciudad que enfrenta graves problemas en materia de seguridad, movilidad y salud.
Este miércoles el movimiento Progresistas presentó al Gobierno Nacional la terna conformada por Antonio Navarro Wolff, Guillermo Alfonso Jaramillo y María Mercedes Maldonado. Los tres trabajaron de la mano de Gustavo Petro como secretarios de Gobierno, Salud, Planeación y Hábitat.
Este jueves y luego de las dudas que han surgido por parte de la Secretaría Jurídica de Presidencia, que solicitó un concepto al Consejo Nacional Electoral para determinar quién debe presentar la terna debido a la alianza que surgió entre Progresistas y Verdes, la exdirectora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) y ahora concejal María Fernanda Rojas, quien también hizo parte del gabinete Petro, calificó a la terna como de “lujo” y puntualizó en que Santos, por ley, debe elegir a algún candidato de los tres: Navarro, Maldonado o Jaramillo.
“Se presentó una terna de lujo para designar al alcalde o alcaldesa de Bogotá. Independientemente de cuál partido presenta la terna, el Movimiento Significativo de Ciudadanos Progresistas o la Alianza verde, en común acuerdo, puso a disposición del presidente de la República tres nombres de candidatos idóneos que cumplen con todos los requisitos para ocupar este cargo”, señaló Rojas.
La cabildante dijo que de esta manera, “no hay ninguna rendija abierta a las dudas para que el candidato presidente dilate más este proceso, el cual se encuentra establecido en la Ley 1475 de 2011”.
Agregó que “con tantas inconsistencias por parte del presidente de la República, como que en abierto desconocimiento de los acuerdos internacionales desacató las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y expidió un acto administrativo para destituir al alcalde Gustavo Petro sin conocer, siquiera, el texto de la sentencia del Consejo de Estado para evaluar los términos en que debía dictarse la medida, no sobra recordarle, que a partir de hoy el Jefe de Estado debe correr los términos para seleccionar a la persona que estará designada en la alcaldía, mientras se realizan las elecciones atípicas, que de acuerdo con lo establecido, son 55 días desde el momento en que el Gobierno expide el decreto para convocar a esta nueva elección. Esperamos que no se pase por encima de la ley”.
Rojas manifestó que es importante que el Jefe del Estado haga respetar la democracia y convoque las elecciones atípicas en el menor tiempo posible, para que de esta forma le dé a los ciudadanos de Bogotá la oportunidad de decidir quién será su gobernante por el tiempo que resta del periodo.
“La fecha de las elecciones para el reemplazo definitivo del alcalde destituido debió haber sido el primer anuncio del presidente Juan Manuel Santos, dentro del marco de la ley”´, concluyó.