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Los modelos educativos siempre están en constante reforma. El mundo académico hoy no es el mismo de hace un par de años. La tecnología ha revolucionado cada espacio en donde existe la interacción humana y la universidad es un ámbito que ha tenido una reinvención. Entenderlo no es tan simple y hay circunstancias, como la crisis sanitaria producida por el COVID-19, que ha cambiado por completo la manera en la que las instituciones educativas se relacionan con sus estudiantes.
Aunque en algunas instituciones como el Politécnico Grancolombiano, que tiene amplia trayectoria en el tema de la educación virtual, han logrado construir un modelo pedagógico virtual capaz de responder a una crisis como la que hoy enfrenta el mundo.
Uno de los principales errores es el replicar los contenidos y la forma de presentarlos de la modalidad presencial de manera virtual, ya sea por una video llamada o algún apoyo digital. la virtualidad y la educación.
La virtualidad y la educación presencial son diferentes, no se pueden comparar y tienen estudiantes con necesidades muy distintas. Es por esto que vale la pena observar a fondo cómo funciona la metodología virtual, que en el Politécnico Grancolombiano han aplicado para configurar un modelo pedagógico durante sus 13 años de trayectoria, y que ha hecho de la tecnología un facilitador de la educación.
Y aunque hoy los estudiantes son capaces de manejar herramientas digitales de forma práctica, no todos cuentan con esa apropiación tecnológica. “Uno de los grandes desafíos en esta forma de enseñar fue definir el rol de los tutores para la modalidad virtual”, explica la directora académica de Educación Virtual, María del Socorro Guzmán, quien asegura que un excelente profesor de educación presencial “no necesariamente es un buen tutor virtual”, y que para lograrlo debe desarrollar habilidades diferentes.
Lo que ha permitido que el Poli participe en el Plan Padrino del MEN, al colaborar con sus aprendizajes para ayudar en el reto de mantener una educación de calidad en el país.
Virtualidad y educación presencial no son iguales
Cada una tiene estudiantes con necesidades distintas. En la virtualidad hay que comprender que no todos los alumnos pueden tener el mismo nivel de apropiación tecnológica, es decir, no todos sabrán cómo hacer búsquedas particulares o utilizar adecuadamente una herramienta digital. El lenguaje de lo virtual debe ser mucho más incluyente.
Además, la diversidad de culturas en un país como el nuestro, con regiones tan distintas, plantea algunos retos, debido a que no en todos los lugares manejan los mismos conceptos. La educación virtual es una gran oportunidad de inclusión para muchas poblaciones en el país.
El estudiante como centro
En la educación tradicional, el estudiante puede buscar las respuestas a sus problemas con la ayuda de los funcionarios de la institución. La interacción física con los colaboradores plantea de antemano una sensación de servicio, en cambio, la educación virtual debe girar en torno al estudiante. Si hay una falla técnica, una pérdida de información o un problema con la plataforma, el estudiante no puede resolverlo por sí mismo y necesita del apoyo de la institución. Si está en un municipio apartado, requerirá una respuesta rápida y oportuna, de lo contrario, una pequeña insatisfacción puede derivar en una deserción. La autogestión se convierte en un componente integral de los estudiantes en esta modalidad.
Al ritmo de la tecnología
Al usar herramientas tecnológicas, la educación virtual debe estar lista para adecuarse a las constantes transformaciones. El diseño de los contenidos programáticos y los ambientes virtuales deben responder a los avances de la red; de lo contrario se sufre el riesgo de quedar rezagados.
El multilenguaje de internet
La educación virtual que manejaba cientos de documentos, solo para lecturas, quedó atrás. De acuerdo con el Politécnico Grancolombiano, los escenarios digitales requieren de elementos multimedia y por eso es necesario hablar múltiples lenguajes. Gráficos, videos, animaciones y ejercicios interactivos son formas novedosas de compartir conocimiento y de pensar en la educación como una nueva propuesta que requiere de una visión de la “metapedagogía”, es decir, una pedagogía que va más allá.
Como el aprendizaje ya no se puede limitar a un solo soporte para entregárselo al estudiante, este está constantemente en la búsqueda de los medios con los que más se identifica para apropiar el conocimiento, puede ser texto, audio, video, imagen o las diferentes mezclas de los mismos. La apropiación de estos lenguajes y herramientas, abren un abanico en la construcción de elementos educativos que facilitan en los estudiantes el aprendizaje; su capacidad de autogestionar su formación les permite complementar su proceso educativo con la información disponible en su entorno, lo que enriquece más el proceso.
Formar tejidos sociales
El modelo educativo virtual del Politécnico Grancolombiano es una invitación a pensar por fuera de la caja y más aún cuando se habla de procesos de innovación o tecnología. En el desarrollo de este modelo de educación virtual es clave señalar que la diversidad entre los estudiantes que viven diversas realidades en lugares apartados entre sí, sumado a las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías, interactúan al mismo tiempo como una necesidad manifiesta y una respuesta apropiada para el aprendizaje.
Todos los tipos de pensamiento y distintas formas de ver el mundo necesitan de múltiples canales para realizar procesos educativos exitosos. Es claro que las diferencias ayudan a encontrar puntos en común y así formar un fuerte tejido social a través de la web.