¿Es machista disfrazar a tu hija de la Barbie?

En la tradicional celebración de los 31 de octubre uno de los atuendos que más se suelen vender es el de la rubia vestida de rosado, con corona y vara de princesa. Consultamos a cuatro mujeres y esto fue lo que nos dijeron.

Por Carolina Sierralta
25 de septiembre de 2018
PARIS, FRANCE - OCTOBER 20:  Barbie dolls from the 2017 "Barbie Fashionistas" collection are displayed during an exhibition at Hotel Le Moliere on October 20, 2017 in Paris, France. Barbie expands its range of Fashionistas dolls with 15 new Ken dolls and 24 new Barbie dolls. The exhibition takes place on October 21 and 22, 2017.  (Photo by Chesnot/Getty Images)
Fotografía por: Chesnot
Getty Images
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Foto: Getty Images - Chesnot

Carolina Vegas, periodista y autora del libro Un amor líquido:

«Entendamos el feminismo como la igualdad de todas las personas. Por lo tanto, esa búsqueda tiene el desarrollo de la personalidad como base para cualquier cosa. Si la niña se quiere disfrazar de Barbie porque ella lo desea, no tiene nada de machista, así como tampoco tiene nada de machista disfrazarla de princesa.

 No es el disfraz lo que es machista, el punto es cuando a esa niña no le dan otras posibilidades de ver el mundo. Si tiene un mundo lo suficientemente amplio, en el que sabe que hay ballet, fútbol, carros, princesas, ella dispone de un abanico de caminos.  Insisto en que lo preocupante es cuando los adultos solo le alimentan el lado rosado de la juguetería, porque suponen que son de su género y punto. Ahí están alimentando estereotipos de género. Es machista hacerle creer que solo tiene una opción en la vida, que es la de la Barbie (También le puede interesar ¿Qué hacer cuando los hijos varones piden de regalo muñecas y ollas?)».

Mónica Diago, autora del blog Coolmama:

«No es machista permitir que se disfracen de la Barbie, si ese es el deseo de la niña. Para mí lo pueden hacer, estoy en contra de los discursos radicales que proponen alejarlas de los juguetes tradicionales. Ahora se satanizan a las Barbies y los juegos de cocina. Que lo haga no significa que vaya a ser una mujer sumisa. Recuerdo que cuando yo jugaba Barbies con mi prima teníamos novio, íbamos al trabajo y viajábamos. Seguramente si hubiese querido jugar otra cosa, tranquilamente lo hubiera hecho. ¡Siempre me gustaron las Barbies y no tengo problema en reconocerlo!»

Matilda González Gil, abogada y activista:

«A mí no me gustan las preguntas planteadas de esta manera. Considero que el feminismo, más que un termómetro de valor, es una aventura pedagógica que invita a la exploración. El feminismo busca la igualdad entre mujeres y hombres, también busca que todos tomemos decisiones libres y autónomas. En ese sentido, no creo que disfrazar a la hija o al hijo de Barbie sea machista. Desde que salió la Convención de Derechos de los Niños, se reconoce que ellos tienen autonomía progresiva. A medida que van creciendo pueden tomar mejores decisiones porque van adquiriendo elementos para hacerlo. Creo que el papel de los padres no es imponerles lo que deben ser, los adultos deberían ser los guías para que los infantes tengan herramientas para tomar las decisiones que quieran. Mostrarles que se puede disfrazar de la Barbie es una de las muchas opciones».  

Catalina Ruiz Navarro, periodista y columnista de opinión:

«Usar disfraces es la posibilidad de explorar el libre desarrollo de la personalidad. No se deben imponer disfraces en las niñas y niños, que ellos escojan lo que quieran, eso se debe respetar, es una forma de enseñarles la importancia del consentimiento.

Muñecas extra delgadas como la Barbie o hipersexualizadas son problemáticas porque refuerzan estereotipos de género. Más que vetarlas habría que tratar de que niños y niñas (los niños también juegan con muñecas) tengan diversidad en sus juguetes. Ojalá que también pudieran ver la diversidad corporal en ellos, aunque esto no es fácil. Bien se sabe que la industria mainstream de juguetería es racista y machista.

 Si una niña o niño (los niños también pueden querer disfrazarse de Barbie, ¿por qué no?) quiere disfrazarse de Barbie, debemos respetarlo, los adultos podemos aprovechar esta oportunidad para hablar de la pluralidad de los cuerpos de las personas». 

Alejandra Martínez, creadora de Lolas Magazine:

«Disfrazarse de Barbie o querer ser barbie es una elección libre. Y es completamente válida. Sin embargo, es necesario hacer una reflexión sobre el rol que esa figura juega en la sociedad.  Ser madre, ama de casa o bonita desde los estándares de la muñeca no compite con el resto de roles que una mujer puede elegir ser». 

 

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