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En septiembre de este año se destapó un escándalo mediático en Estados Unidos cuando la farmacéutica Turin Pharmaceuticals subió, de la noche a la mañana, en un 5.000% el precio del tratamiento para pacientes con VIH/sida y cáncer. El medicamento pasó de costar US$13,50 a US$750.
Desde ese momento, Martin Shkreli, el ejecutivo de 32 años que dirige la farmacéutica, empezó a ser objeto de críticas por parte de senadores y de la opinión pública. De hecho, Hillary Clinton, en su campaña para llegar a la Casa Blanca, trinó desde su cuenta contra la manipulación de precios. “Es un escándalo”, dijo la demócrata en Twitter.
Sin embargo, Turing ya estaba siendo investigado por las autoridades federales de Estados Unidos mucho antes que su director estuviera en el ojo del huracán. Lo cierto es que todo estalló cuando Turing Pharmaceuticals, la compañía de Shkreli, adquirió los derechos de Daraprim. El fármaco, desarrollado en los años 50, es el mejor tratamiento para una infección parasítica conocida como toxoplasmosis de la que personas con sistemas inmunes débiles dependen.
Shkreli sostuvo que el incremento en el precio de Daraprim era justificado porque el fármaco es altamente especializado y lo comparó con un lujoso automóvil Aston Martin que antes estaba siendo vendido a precio de bicicleta. Las ganancias, señaló en su momento el empresario, serán utilizadas para mejorar la receta del medicamento que cumplía 62 años.
Este jueves, en Nueva York, el joven de 32 años, director de la farmacéutica fue arrestado por fraude. Lo curioso es que el pliego de cargos que se le imponen no se deben únicamente al último escándalo.
Las autoridades acusan a Shkreli de varios cargos por fraude durante un trabajo anterior como gestor en la compañía MSMB Capital y director de la compañía farmacéutica Retrophin. Shkreli fue presentado en una corte federal en Brooklyn, Nueva York, donde se declaró no culpable y salió en libertad tras pagar US$5 millones de fianza.
Turing Pharmaceuticals fue fundada en febrero 2015, luego de que Shkreli se retirara de Retrophin. La nueva empresa aseguró que su meta es enfocarse en tratamientos para enfermedades graves para las que hay opciones limitadas. Por eso, la compañía sólo comercializa dos productos: Daraprim y Vecamyl, que trata la hipertensión.
Ahora un jurado debe determinar si es culpable de fraude o no. El arresto de Shkreli, además, se hizo poco después de que hubiera adquirido otra pequeña farmacéutica, KaloBios, especializada en el desarrollo de tratamientos contra el cáncer de pulmón y que subió en el mercado bursátil un 400% el día después de conocerse la compra, pero que este jueves perdía la mitad de su valor debido al revuelo que generó su imagen esposado.