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La realidad inusual de las tablas

El Odin Teatret, bajo la dirección de Eugenio Barba, presenta en Bogotá su propuesta escénica “La vida crónica”, un montaje cuya preparación tardó más de cuatro años.

l núcleo de “La vida crónica”, del Odin Teatret, es la problemática creciente de los inmigrantes en Europa. /Cortesía Teatro Mayor
l núcleo de “La vida crónica”, del Odin Teatret, es la problemática creciente de los inmigrantes en Europa. /Cortesía Teatro Mayor

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La vida crónica se padece sobre el escenario y se analiza fuera de él. Ese es el planteamiento de una estructura escénica que se desarrolla por actos y que va desglosando historias transversales hasta dejar en el público el inconfundible aroma de la reflexión.

La raíz de la pieza teatral le brincó a Eugenio Barba, director y fundador del Odin Teatret, mientras leía un diario. En esas páginas cargadas de acontecimientos violentos pudo establecer que los inmigrantes en Europa eran protagonistas de sucesos que valía la pena registrar con la estética del arte.

Con más preocupación que morbo, se dedicó a reunir elementos y a guardar recortes para consolidar una propuesta apta para presentársela a su grupo actoral. En ese proceso se le cruzó la vejez por la cabeza y quiso incluir algunas escenas que abordaran a las víctimas de la violencia desde el abandono, desde las canas y las arrugas.

“Todo lo que tiene que ver con la muerte, con la vejez, es casi rechazado. De ahí también surgió la idea de dos viudas que tienen un diálogo permanente con sus maridos. Una es la mujer de un terrorista que ha matado, y la otra es la esposa de un checheno, de un pobre campesino que desapareció en medio de la guerra. Lo que más me inquietaba mostrar ahí era cómo esos dos seres humanos no tienen vivo lo que es fundamental en la existencia de un individuo, el amor”, cuenta Eugenio Barba, para quien este montaje fue especialmente complejo y duró, ajustando detalles por más de cuatro años antes de estrenarla.

A pesar de que La vida crónica es la radiografía de momentos crudos, su creador defiende la idea de que se trata de una historia contada a partir de sucesos inusuales. Su intención es exhibir una realidad propia sin establecer nexos sólidos con géneros, nacionalidades, creencias políticas ni credos religiosos. Para él, esa es la magia del teatro y es lo que se ha propuesto hacer en más de 76 propuestas de dramaturgia original.

“Uno de los retos mayores de la dramaturgia de este espectáculo en particular es para el director, que debe saber cómo hacer que el espectador no se asuste o no pierda la atención o el interés por lo que está aconteciendo en las tablas. Eso significa que los actores han desarrollado una manera particular que rebasa la complicidad, porque ellos no sólo se entienden a través de un texto aprendido, sino que son capaces de entrar en comunión a partir de movimientos y gestos. El mérito es de ellos”, asegura el director italiano que se ha encargado de desarrollar el concepto de antropología teatral.

El Odin Teatret tiene un pacto interno consolidado durante los años de ejecución artística. Su exigencia es montar una obra original cada vez que sus actores sienten que la propuesta que están exhibiendo se está convirtiendo en parte del paisaje. Cuando dejan de sufrir en la tarima, cuando todo sale sincronizado y perfecto, es hora de cambiar, ese es el momento indicado para asumir nuevos derroteros.

Así les pasó con La vida crónica, una pieza que ha impulsado al grupo actoral, incluso, a adelantar talleres teatrales en Europa y América. En Colombia, por ejemplo, sus integrantes han tenido la oportunidad de contribuir en la formación de nuevos talentos de las artes escénicas.

“Hay muchas maneras de considerar el teatro. Una es imaginarlo, pensarlo como un modelo de relación. Así que la más evidente forma de relación es lo que pasa durante un espectáculo con los actores y los espectadores. Sin embargo, una de las instancias importantes es el nexo que se logre entablar con la misma gente del oficio y por eso son tan importantes los talleres para nosotros”, concluye Eugenio Barba, quien plantea desde las tablas una manera inusual de narrar los acontecimientos.

“La vida crónica”, del Odin Teatret, estará en temporada hasta el 21 de marzo. Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, calle 170 N° 67-51. Información y boletería www.primerafila.com.co.

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