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La mayor parte de los peticionarios para hacer emigración a Israel son residentes de la ciudad de Gori, donde habitan alrededor de 200 judíos y que ha sido bombardeada en los últimos días por las tropas rusas.
“A pesar de nuestro amor a Georgia, ha llegado el momento. Quizás podamos regresar en otro momento, pero ahora hemos decidido irnos a Israel”, declaraba por su parte al diario Haaretz la judía georgiana Nana Dovershvili.
Israel no es del todo ajeno al conflicto que se está viviendo en Osetia del Sur, ya que ha vendido armas y proporcionado entrenamiento militar a las tropas georgianas.
El ministro de Defensa de Georgia, Davit Kezerashvili, es de origen judío, habla hebreo perfectamente y vivió unos años en Israel en su adolescencia.
Hace seis meses, Israel impuso restricciones a la transferencia a Georgia de armas de carácter ofensivo tras insistentes protestas de Rusia, y para no provocar una mayor venta de armamento de ese país a enemigos del Estado judío, como Irán, y a la milicia chiíta libanesa Hizbulá.
No obstante, se permitió seguir con el entrenamiento por parte de expertos israelíes en seguridad y con la venta de armas a Georgia para uso defensivo.
El Ministerio de Exteriores israelí hizo un llamamiento a las partes en conflicto para que alcancen “una solución pacífica”, y también mostró su reconocimiento de la “integridad territorial de Georgia”.