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En circunstancias que son materia de investigación por parte de las autoridades, delincuentes hurtaron en las últimas horas la despensa de un comedor escolar que atiende a 250 niños en Cúcuta, Norte de Santander.
El hecho se registró en el comedor del colegio Camilo Daza, sede Juan Bautista Scalabrini, donde los ladrones hurtaron alimentos que habían sido suministrados el pasado jueves y que servirían de insumo para el menú escolar de los menores durante los próximos 15 días.
Según las primeras versiones, los delincuentes –quienes solo hurtaron productos no perecederos– aprovecharon que la institución no cuenta con un adecuado encerramiento, por lo que accedieron al comedor escolar violentando las rejas de una ventana.
“Ellos sabían qué era lo que buscaban. Extrañamente no se robaron ni la licuadora, ni ningún otro insumo”, aseguró al diario La Opinión una de las cocineras que atiende el comedor, quien declaró su molestia por el hurto, ya que afecta directamente la alimentación de los menores: “no entiendo cómo alguien puede hacer esto contra los niños. Ellos son los directamente afectados”.
Entre otros, del comedor escolar fueron hurtados 50 kilos de arroz, 25 kilos de harina, ocho cartones de huevos, 24 litros de aceite y una caja de panela, alimentos que recientemente había suministrado el operador del comedor, que ante una eventualidad de este tipo, no responde por la reposición.
Aunque inicialmente los directivos del colegio optaron por cancelar la operación del comedor, debido a la situación de los menores afectados se determinó continuar con el programa con los pocos insumos que dejaron los ladrones.
La institución elevó un llamado a la empresa privada y a las autoridades municipales para intensificar las medidas de seguridad en el colegio y concluir las obras encerramiento de cara a evitar nuevas acciones delictivas.