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En la mañana del pasado domingo 26 de febrero, Juan Camilo Jiménez, de 47 años, tomó su bicicleta para aprovechar la tradicional ciclovía de Bogotá. Ese día, con un grupo de diez amigos, salió desde el sur de la capital para realizar un recorrido hacia la vía a La Calera. Sin embargo, la jornada recreativa terminó en tragedia: un siniestro de tránsito, lo tiene en estado crítico en un hospital.
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Este es uno de los rostros del trágico siniestro vial que se registró este domingo en la ciclovía y que dejó un saldo de una persona fallecida, de 70 años, y otras cinco heridas de gravedad. El conductor responsable del accidente, quién supuestamente se encontraba en estado de embriaguez, fue capturado. No obstante, este diario conoció que ha sido traslado en tres ocasiones a diferentes Unidades de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía, mientras definen el inicio de su proceso judicial.
“Él básicamente iba con un grupo por la calle 17. Allí un vehículo acelera en reversa y embiste a varias personas, entre ellas a mi hermano, que se encuentran en estado grave”, indicó Freddy Jiménez, hermano del ciclista afectado, quién tuvo que ser intervenido quirúrgicamente, por sus lesiones.
El dolor que enfrentan los familiares de las víctimas revela la cruda realidad de ser ciclista en la ciudad. Según cifras de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), las muertes de estos actores viales en Bogotá aumentaron 20% en 2022.
El mismo día en el que se registró el accidente, una asociación de ciclistas realizó una actividad en las inmediaciones del Parque Nacional para pedir justicia y mejores condiciones de seguridad, en especial, por el accidente Lady Beltrán, la ciclista bogotana que murió en accidente en Valledupar, cuyo caso aún no ha sido resuelto en los estrados judiciales.
Así, mientras la ciudad se declara la capital mundial de la bicicleta, ¿cómo se ha avanzado en la seguridad vial de aquellos que deciden montarse a la bicicleta y en la concientización de los conductores de carros particulares para evitar tragedias?
¿Errores en el procedimiento?
Uno de los elementos clave del caso fue que el siniestro vial ocurrió momentos antes a un operativo policial. Según ha indicado la seccional de Tránsito de la Policía de Bogotá, el conductor involucrado fue requerido en un puesto de control, pero huyó por una vía por la que circulaban varios ciclistas.
La Policía de Bogotá precisó que el conductor se fugó y en un tramo de casi diez calles, embistió a varios ciclistas y peatones, que se movilizaban en ese momento por la ciclovía. De acuerdo con Mary Bottagisio, directora y fundadora de la Liga contra la Violencia Vial, estos elementos darían a entender posibles errores en el procedimiento de las autoridades.
“No es claro lo que paso en el operativo de la Policía, pero durante estos procedimientos en los puestos de control de alcoholemia hay protocolos que exigen que se apague el vehículo y se tiene que implementar un acordonamiento, por parte de los uniformados”, señala Bottagisio.
Los familiares de las víctimas, hasta la tarde de este lunes, señalan que no habían recibido acompañamiento de las autoridades y se encuentran por su cuenta, adelantando los procesos de denuncias para avanzar el caso. “La verdad, nadie ha estado pendiente del caso, solo nosotros hemos estado pendientes para poder hacer la denuncia, perose ha retrasado por trabas administrativas”, indicó a El Espectador uno de los hermanos de las víctimas.
Por el momento, se está a la espera del inicio de la audiencia de judicialización del sujeto que causó el siniestro vial, que cobró la vida de un ciudadano. La suerte jurídica del indiciado, por ahora, no es clara. Con antecedentes como el caso de Enrique Vives Caballero, quién asesinó a seis jóvenes en Santa Marta al conducir en estado de embriaguez y por lo cual se encuentra pagando siete años de cárcel, con medida de detención domiciliaria. ¿Qué podría esperarse en este caso?
Por ahora, es claro que lo procesarán, mínimo, por homicidio culposo, delito que contempla una pena entre 32 y 108 meses de prisión. Sin embargo, cuenta con una agravante: se presume que iba en estado de embriaguez. Esto hace que la pena aumente de la mitad al doble de la pena. Es decir, en el peor de los escenarios, podrían condenarlo a 168 meses de prisión.
En caso de aceptar cargos, obtendrá una rebaja del 50% de la pena y su condena quedaría en 84 meses de prisión (7 años), la misma que le impusieron a Vives. No obstante, la dosificación la establecerá el juez y si, al final, resulta ser inferior a cuatro años de prisión, el responsable podría quedar en libertad. En todo esto juega los antecedentes del procesado.
El panorama de los ciclistas
Según cifras oficiales, durante el mes de enero en las vías del país fallecieron 26 usuarios de bicicleta en accidentes de tránsitos, lo que representa un aumento de 18,18% frente al mismo periodo de 2022. Además, según cifras de Liga contra la Violencia Vial, el 89% de las víctimas son personas de estratos bajos, que no cuentan con educación superior.
En la capital del país, las autoridades aseguran, que se ha avanzado en la construcción de vías seguras para los ciclistas, con más de 593 kilómetros de ciclorrutas permanentes, así como en el aumento de controles de velocidad por parte de la Secretaría de Movilidad, cuyos operativos nocturnos (horario en el que se registran la mayoría de los accidentes) han aumentado en un 52%.
“El año pasado la Secretaría de Movilidad tuvo a disposición 14 módulos de capacitación en temas de seguridad vial, en las que participaron más de 20 mil conductores en temas del ciudadanos de los actores viales y en espacios de los más vulnerables como los y las ciclistas”, indicó, Andrea Navarrete, gerente de la Bicicleta de la Secretaría de Movilidad,
En ese sentido, Navarrete, indica que se han desarrollado talleres y campañas para promover conductas responsables como la campaña ‘1.5 metros de vida’ para mejorar la cultura ciudadana.
Por su parte, asociaciones y grupos civiles indican que, aunque hay mejoras en la cultura ciudadana, aún persisten los problemas en la implementación de controles de velocidad, en la priorización de los actores más vulnerables, y en la aplicación de la Ley Julián Esteban.
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“Esta ley lo que indica es que cuando hay una muerte en un accidente de tránsito es porque falló todo el sistema, fallaron los controles de vehículos, los controles de velocidad y la infraestructura de la ciudad”, Mary Bottagisio, directora y fundadora de la Liga contra la Violencia Vial.
Así las cosas, aún está por verse el desenlace judicial de este caso que continúa encendiendo las alarmas sobre la seguridad vial de los ciclistas en las calles del país.
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