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Una receta de lomo de res que resalta el sabor de uno de los quesos franceses más particulares.
Entre la inmensa variedad de quesos que existen en todo el mundo, el brie es uno de los más provechosos en la cocina gracias a su textura cremosa que se integra fácilmente en las preparaciones y su sabor definido y muy particular.
Como un homenaje a esta exquisita herencia francesa he decidido concluir mi serie de recetas con quesos maduros utilizando el fabuloso brie de la mejor manera posible, que es a medio derretir y sobre un buen corte de lomo con salsa de vino tinto, cebolla y pimienta.
Esta receta, rápida y muy sencilla, es ideal para resaltar las características de brie, destacando su costra cubierta por una aterciopelada capa de moho blanco y su interior suave y cremoso. Ese manto mohoso es justamente su principal característica, y se la debemos a Marie Harel, productora de quesos de Vimoutiers, en Normandía, quien en 1970 logró controlar el crecimiento de las esporas para que se desarrollaran de una manera regular sobre la superficie del queso. Fue tal su importancia para la industria quesera de la región, que hoy un monumento la recuerda como la creadora del camembert, el padre del brie y otros como el tomino y el paglietta piamontés.
El brie en particular es conocido como “la joya de île-de-France”, un pequeño pueblito al este de París que posee dicha denominación de origen. Lo que hace el moho durante las cuatro semanas de añejamiento como mínimo, es formar una corteza tensa que concentra los aromas y sabores en el interior. El resultado, como se verá en la receta que les presento a continuación.
Lomito con cebollas al vino tinto y queso brie
Ingredientes para 4 personas
4 medallones de 250 de corazón de lomo
200 gramos de queso brie
1 cebolla roja grande cortada en julianas
1 copa de vino tinto
4 cucharadas de mantequilla
1 cucharada de azúcar
Granos de pimienta negra
1 taza de salsa de carne Demi-glase o Gravie de H.Sasson
Sal y pimienta
Preparación
Para la salsa, en dos cucharadas de la mantequilla saltee la cebolla hasta que quede transparente.
Agregue el azúcar para caramelizar, y cuando tome color dorado integre el vino tinto y reduzca a la mitad.
Añada la Demi-glase o el Gravie y dé brillo con las dos cucharadas restantes de mantequilla. Sazone los medallones de lomo con sal y pimienta y áselos en una sartén hasta alcanzar el término deseado.
Cuando esté próximo a terminar la cocción, corte cuñas de queso brie y acomódelas sobre los medallones para que fundan un poco. Sirva inmediatamente bañando con la salsa y acompañe con un buen puré de papa.