Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
De los centros de acopio de reciclaje, las chatarrerías e incluso de las esquinas de las calles y las canecas donde los bogotanos depositan bolsas repletas de lo que consideran “desechos”, los integrantes de la agrupación musical Latinlatas han recuperado los materiales para fabricar asombrosos instrumentos musicales con los que, en palabras de Andrea Defrancisco, vocalista de la banda, “han puesto a sonar la basura al ritmo de la defensa de la vida y el cuidado del medio ambiente”.
Latinlatas, que participó en el Foro Mundial Urbano, que se lle´vó a cabo esta semana en Medellín, como una de las iniciativas más creativas de sostenibilidad urbana, nació hace tres años y medio cuando cuatro jóvenes decidieron juntar sus esfuerzos para crear “un medio de comunicación alternativo” que les permitiera difundir sus ideas y multiplicar su preocupación por el cuidado del medio ambiente entre la ciudadanía. “Siempre estuvimos convencidos de que el arte, particularmente la música, constituye el medio más efectivo para transmitir un mensaje consciente, crítico y propositivo”, cuenta Andrea.
Fue entonces cuando Latinlatas emprendió dos procesos creativos de manera simultánea: el primero tenía que ver con la creación de instrumentos musicales a partir de materiales reciclados y el segundo, con la composición de letras y melodías innovadoras que reflejaran su motivo fundacional.
Los instrumentos, elaborados en su mayoría por David Latas Castiblanco, otro integrante de la agrupación, están construidos con tal precisión que, al entrar en acción, deslumbran por su potencia. Su originalidad, sin embargo, es lo que más llama la atención entre el público.
La Llaverimba, por ejemplo, es una marimba construida con llaves de chapas de puertas, un pedazo de madera de una cama vieja, la base de un espejo que encontraron botado en un andén y tubos de pvc que alguna vez hicieron parte de los escombros de las obras de remodelación de la calle 26.
andelosaescandalosa” es la batería; Charretarra, la guitarra; Tromblavapiñotubón, el trombón; el Hoponoponófono es el ukelele y Baby Trash y Baby Catre son los bajos.
A estos instrumentos se suman decenas de creaciones con las que Latinlatas interpreta canciones de una gran variedad de géneros. “No tenemos un sólo género porque nuestra intención es llegar a todos los públicos posibles; tocamos funk, reggae, jazz, bambucos, currulaos, rock, electrónica, entre otros” anota la vocalista de la banda.
Independientemente del género, todas las canciones de Latinlatas reivindican un nuevo paradigma cultural que se fundamenta en el respeto hacia todas las formas de vida. “Les cantamos a los animales, al consumo responsable, al uso de la bicicleta, a la sostenibilidad, al reciclaje, a la defensa de los recursos naturales; en síntesis, a aquella “revolución verde” a la que cada día se suman más personas en todo el mundo”, concluye Andrea.
mluna@elespectador