Publicidad

La mala fe del Gobierno

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

EL 31 DE DICIEMBRE NOS TOCÓ, CUando nos disponíamos a disfrutar de las transmisiones musicales de TV, aguantarnos al señor Uribe, vestido de capataz, echándole toda clase de puyas y harteras a la senadora Piedad Córdoba, como si la culpable de que haya colombianos secuestrados fuera ella. La mala leche con la que este gobiernucho mira la misión de Piedad, amén de la mala energía que le ponen al tema desde El Ubérrimo, es absolutamente despreciable.

 Todo porque frente a este anuncio de traer a la libertad a otros seis colombianos, el Gobierno no puede hacer el show mediático al que nos tienen acostumbrados Juan M. Santos y el propio Uribe. Según Santos, lo que pretenden las Farc es darle un aire político a Piedad. Obviamente al Ministro jamás le pasaría por la mente que detrás de todo esto exista la posibilidad, así sea remota, de que los guerrilleros liberen por razones humanitarias a seis de los secuestrados.

Piedad Córdoba no necesita que las Farc o cualquier otra organización le dé aire. Ella se defiende sola, cosa que no pueden hacer el señor Uribe y su Ministro de Defensa que utilizan todo el poder desmedido del Estado para defenderse cada vez que deben responder por algún acto criminal del Gobierno que después de seis años en el poder resultan incuantificables.

Como colombiano y como lo he hecho antes, no puedo menos que desearle a Piedad suerte en la gestión para que los secuestrados sean liberados, a pesar de los torpedos gubernamentales, porque para mí, a diferencia de lo que piensan los funcionarios estatales, una vida son muchas vidas.

Mientras Uribe y Santos de frente atacan el trabajo de Piedad, solapadamente evaden explicaciones por los 1.500 muchachos asesinados por el Estado con el fin de cobrar unas recompensas. (No los vi explicando este macabro hecho en los rimbombantes balances de fin de año). Pero claro, eso no les importa porque no se trata de sus hijos, porque no son de estrato seis y porque los jóvenes pobres no merecen el mismo cuidado de las vacas sagradas de El Ubérrimo.

Con este son varios los actos mediante los cuales los colombianos podemos medirle la mala fe al Gobierno: mentiras, calumnias, persecución a los opositores, testigos inexistentes, compra de votos, sostener con artimañas el alto precio de la gasolina, falsos positivos, oponerse a la indemnización de las víctimas del Estado, quererse perpetuar en el poder, la criminal política de recompensas, la prórroga de los contratos de televisión y la adjudicación del “tercer” canal. En fin, si nos ponemos a enunciar el resto de actividades en las que el Gobierno actúa malévolamente no acabaríamos ni en 2010.

Notículas:

– Un abrazo solidario para la familia de Julio Nieto Bernal, una extraordinaria persona, pero sobre todo, un periodista responsable y serio.

– El ministrico Uribito se retirará dizque para suceder a Uribe. O sea que pasaríamos del Mesías al Niño Dios. ¡Y pensar que el Gobierno dice que el país va para adelante!

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido