

Claudia Sandoval tiene 49 años, es una paciente diabética e hipertensa, afiliada a la Nueva EPS en Cúcuta, sus enfermedades le exigen aplicarse insulina cada mañana y antes de cada comida y tomar medicamentos a diario. Una rutina que durante el aislamiento preventivo obligatorio que vive el país se ha salido de control y le ha ocasionado uno que otro dolor de cabeza.
“Yo tenía que reclamar mi medicina hace una semana y después de horas de estar pegada al teléfono me dijeron que por mi edad debía ir personalmente a la droguería. Me fui hasta allá, hice una fila de tres cuadras bajo el sol donde nadie hacía control de la distancia que hay que tomar y cuando me tocó el turno me dijeron que no había agujas ni lancetas y que volviera después”, relata la paciente.
Fue después de su malestar, de sus horas invertidas en el teléfono y en la fila en la calle que logró conseguir sus medicamentos, pero como ella dice: “Este es mi caso, pero vi muchas personas con otras enfermedades que no pueden estar mucho tiempo de pie, que no tienen para pagar varios pasajes a la semana porque no les entregan sus medicamentos o que simplemente a pesar de no tener más de 60 años están igual arriesgando su salud en esas largas filas bajo el sol”.
Como Claudia Sandoval son muchos los casos de pacientes colombianos a quienes reclamar sus medicamentos de EPS se convirtió en una encrucijada en tiempos de coronavirus teniendo que aferrarse a la posibilidad de recibir una respuesta en las líneas de atención telefónica o canales virtuales y muchas veces desatender las recomendaciones de quedarse en casa y tener que ir a hacer el trámite de manera presencial.
Sin embargo, no todo es desalentador. En medio de este panorama hay casos por destacar como el de Droguerías Colsubsidio, por ejemplo, quienes desde el primer día de cuarentena implementaron un amplio plan enfocado en cubrir las necesidades de los usuarios, buscando canales alternos de atención con el objetivo de acercarse aún más a las necesidades de los clientes en formatos no presenciales.
Hoy en día, los usuarios de las EPS que tienen convenio con Colsubsidio cuentan con diferentes opciones. Una de ellas son las líneas telefónicas para los afiliados a Sura, Famisanar y Nueva EPS en Bogotá y Medellín; así como con Gel servicio farmacéutico Colsubsidio en el que pueden enviar a un familiar con la documentación pactada con el asegurador en los horarios habituales de atención de los servicios farmacéuticos de Colsubsidio y cumpliendo las normas recomendadas por las autoridades para la prevención del contagio.
“El mayor reto ha sido habilitar el plan especial de atención en formatos no presenciales para que nuestros clientes puedan recibir sus medicamentos en casa. En ese sentido, queremos contarle al país que en Medicamentos Colsubsidio contamos con un equipo humano comprometido con la salud y bienestar de los colombianos, se trata de más de 3.000 profesionales de la salud, quienes brindan su conocimiento a los usuarios y clientes día a día sin parar”, afirma vocero de la compañía.
Pero no son el único caso, recientemente se conoció que gracias a la gestión de Fenalco, la Secretaría de Salud de San Andrés y el apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana, con la monitorización de la Superintendencia Nacional de Salud, cerca de 771 medicamentos esenciales fueron transportados a la Isla de San Andrés para los tratamientos de los habitantes de esa región del país.
De acuerdo con Claudia Sterling, vicepresidente de asuntos corporativos de Cruz Verde, la carga de medicamentos fue transportada con el fin de abastecer las droguerías en las que se dispensan los mismos, a la población afiliada de la EPS Sanitas, al igual que a los habitantes de San Andrés que tienen enfermedades de base.
Lo cierto es que independiente de la entidad, lo más importante en estos momentos de pandemia es que los colombianos tengan acceso a los medicamentos que requieren para su salud. Que esas historias que solían escucharse de pacientes esperando tres y hasta cuatro meses para que les entregaran una medicina no vuelvan a ser protagonistas. Más que nunca la salud debe ser prioridad.
Otro ejemplo a destacar es el de la dispensación de medicamentos a pacientes crónicos y adultos mayores durante la cuarentena por COVID-19 por parte de la Dirección de Sanidad de la Policía Nacional, quienes conscientes de esta situación decidieron que ahora los familiares habilitados en la base de datos tendrán la posibilidad de reclamar los medicamentos. De igual manera el plazo para reclamar los medicamentos pasó de 30 a 60 días, y la programación de reservas se amplió a dos meses más, logrando que los usuarios tengan la suficiente cantidad de medicamentos para el seguimiento a sus tratamientos y para evitar que ellos o sus familiares deban trasladarse.
Para los usuarios mayores de 70 años que no tienen familiares que les puedan reclamar los medicamentos, la Dirección de Sanidad pone a su disposición la dispensación a domicilio. De esta forma, la Dirección de Sanidad incorpora medidas efectivas de protección a sus usuarios y contribuye a que las personas permanezcan en casa durante la cuarentena.