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El día después está bonito. No es como el que vivimos hace mes y medio, cuando Argentina nos ganó la Copa América. Para nosotros, los más entusiastas, por supuesto que todavía duele la final perdida. Era el partido que importaba. Sin embargo, este martes en Barranquilla, la selección se sacó “la espinita”. Más que una revancha, era una deuda pendiente, pues los que hemos seguido todo el proceso de Néstor Lorenzo sabemos que, en esa final, Colombia tenía herramientas para competir mejor de lo que lo hizo.
Influyeron muchas cosas, de las que la tricolor se quejó poco y los otros, cuando les tocó a ellos, sí lo hicieron. Lo dijo Néstor Lorenzo, siempre tan diplomático, antes del partido contra los argentinos. “Nunca lo dije, pero en Estados Unidos nosotros jugamos dos partidos en Phoenix y teníamos que entrenar a 45 grados de temperatura, durante seis días porque tocaba estar unos días antes en la sede y con ocho días de recuperación porque fuimos el último grupo en empezar. Todo eso también influyó, pero jamás me escucharon en una conferencia de prensa hablando sobre eso. Es un partido, disfrútenlo y no generen el morbo este que se está generando. Van a ver 22 futbolistas excepcionales, así que esperemos que sea un buen espectáculo y que lo disfruten todos”.
Colombia disfrutó el martes. En su patio, a su hora, con su gente y con los suyos. La selección hizo respetar la casa y se sacó del lomo la mala racha contra Argentina. En la Copa América, hace unos años, con un gol de Roger Martínez, ya les habíamos vuelto a ganar. Sin embargo, en Eliminatorias, no éramos capaces de sacarnos ese karma.
Brasil y Argentina, los dos “cocos” de la selección de Colombia
La última vez había sido en 2007. El Campín estaba a reventar. Esa noche, la primera de Lionel Messi con la de mayores en nuestras tierras, la selección ganó con un golazo de tiro libre de Rubén Darío Bustos y otro tanto de Dayro Moreno. Nos dirigía Jorge Luis Pinto, que venía de hacer historia con el Cúcuta Deportivo. Casi se cae el estadio esa noche, creíamos que había equipo para ir al Mundial. Pero, después, se apagó la ilusión. Nos perdimos de Sudáfrica y, cuatro años más tarde, nos dimos cuenta de que teníamos razón porque llegó la generación que le dio un vuelco a nuestra historia, en Brasil 2014.
Sin embargo, más allá de los buenos tiempos que llegaron en la última década, desde esa época, desde ese 2007, no habíamos sido capaces de vencer a Argentina en las Eliminatorias. Y entonces llegó esta selección, la era de Néstor Lorenzo, que con resultados nos ha puesto a creer. Sí, todavía duele la final de la Copa América, pero el equipo compite, derriba marcas e ilusiona al hincha. La tricolor se volvió a conectar con la gente.
Ojo al dato: en Eliminatorias, Colombia nunca le había ganado a Brasil y Argentina en una misma clasificatoria. Sucedió en esta. Claro, antes de esa noche, en la que Luis Díaz le marcó los dos goles a los brasileños, la selección nunca le había ganado ni un partido a la verdeamarilla. Los cariocas, sumidos en una de sus peores crisis históricas, sucumbieron en Barranquilla, como lo hizo la albiceleste.
Si a ese registro se le sumara que, en el último tiempo, Colombia también le ganó, en amistosos, a Alemania y a España, que a los meses ganó la Eurocopa, y también a Uruguay, en las semifinales de la Copa América, se demostraría la tesis de que este es un equipo competitivo. “Nos codeamos con los mejores”, dijo, tras ganarle a Argentina, Néstor Lorenzo.
“Antes también le ganamos a Brasil, a Uruguay, hemos tenido grandes victorias y se vislumbraba que podíamos codearnos con los mejores. Es difícil de cero a salir campeón, pero eso es lo que queremos, mantenernos ahí”, explicó el estratega argentino.
Sí, hay que ganar las finales también. Pero, para ganar, primero hay que llegar. Suena obvio, pero parece que muchos no lo entienden. Colombia está ahí, que es lo más importante, y así es más fácil que lleguen los triunfos, los títulos, ¿no? Toca creerle al 10, a James Rodríguez: “Lo damos todo en cada partido, en cada torneo que jugamos. Queremos acostumbrarnos a jugar finales y a ganar estos partidos”.
James Rodríguez, otro hombre récord
No pasemos por alto las marcas de Lorenzo. Su largo invicto de 25 partidos que acabó con Argentina, en esa bendita Copa América. Sin embargo, en la eliminatoria, todavía no conoce la derrota. Esto a Colombia jamás le había pasado. De hecho, en la historia, la fuerza de este arranque solo le pasó a Brasil, rumbo a Alemania 2006. Después, le volvió a pasar a los pentacampeones del mundo y también a Argentina, rumbo a Qatar 2022. Ahora le pasa a la selección nacional, el dato lo tiró MisterChip.
Sin embargo, el otro “récord man” de esta selección de Colombia es James Rodríguez. Con su gol a Argentina, se convirtió en el segundo colombiano en anotarle a todas las selecciones de la Conmebol. También igualó a Radamel Falcao García como el máximo anotador del combinado nacional en las eliminatorias y ya era el máximo asistidor.
El nivel del cucuteño es legendario. “Es un orgullo muy grande, creo nunca le había hecho gol a Argentina y eso me pone contento”, dijo después de su partidazo este martes.
Ahí va Colombia, de la mano de Lorenzo y James. Los dos cerraron el vínculo cuando empezaba el proceso. El DT le dio la confianza que necesitaba y el 10 está retribuyendo. Y la selección sueña. Hay cosas por mejorar; las variantes, el ritmo de los partidos, la rotación de la nómina, no depender de la pelota quieta y estar más finos de cara al arco. Estamos de acuerdo. Ahí vamos, puliendo la estructura, ajustando las piezas. En el futuro ya vemos el Mundial. Es una realidad. ¡Toca prepararse!
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