Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Cuando todos pensaban que la campaña de Hillary Clinton estaba en crisis y mientras todos aguardaban por la segunda victoria de Barack Obama, como lo pronosticaba la ventaja de 13 puntos en las encuestas previas a las elecciones de este martes, la senadora por Nueva York sorprendió a todos y ganó los comicios en el estado de Nueva Hampshire después de perder en Iowa, como lo hiciera su esposo Bill Clinton en 1992.
La razón principal de esta remontada fue el apoyo masivo que le dieron las mujeres en las urnas de Nueva Hampshire. El 47 por ciento de las mujeres demócratas apoyaron a la senadora mientras solo el 34 por ciento le dieron su apoyo a Obama, cifras completamente opuestas a lo que ocurrió en Iowa días atrás. "Yo los escuché, y en el proceso encontré mi propia voz", dijo Clinton después de conocer los resultados y añadió "ahora démosle a Estados Unidos la oportunidad de cambio que Nueva Hampshire me ha dado a mí".
Por su parte Obama quien esperaba una victoria cómoda este martes, tuvo que felicitar a su oponente sin perder de foco su mensaje con miras a las primarias de Nevada y Carolina del Sur el 19 y 26 de este mes, donde espera una votación a su favor de la mayoría de la población afro americana. La pregunta que vuelve a rondar a los demócratas en los días por venir, es si pesa más la experiencia encarnada en Clinton o la esperanza de renovación a manos de Obama.
Por otra parte quien no salió muy bien librado de las elecciones de este martes fue el ex senador de Carolina del norte, John Edwards, quien esperaba una victoria de Obama, la cual sacaría a Clinton de carrera, dejándolo a él y a Obama luchando mano a mano por las banderas del cambio. Pero un lánguido tercer lugar con un 17% de los votos y una victoria de Clinton con el 39% de los votos rompieron los cálculos.
Así después de dos contiendas electorales, Obama sigue encabezando con 25 el número de delegados para la convención nacional demócrata del próximo 25 agosto en Denver, Colorado, donde se escogerá al candidato del partido, mientras que Hillary Clinton quedó con 24 y Jhon Edwards con 18 delegados de los 2,025 necesarios para ganar la nominación.
Voto independiente dio triunfo a McCain
Tres meses después de haber sido desahuciado por parte de la prensa política en los Estados Unidos el senador de Arizona y ex combatiente en Vietnam, Jhon McCain, ganó con el 37 por ciento de la votación las elecciones primarias en Nueva Hampshire, el mismo estado que lo lanzó a la arena política nacional en el año 2000 cuando venció al entonces gobernador de Texas, George W Bush.
El político de 72 años celebró su victoria agradeciendo a los independientes, sin los cuales no hubiese ganado en la noche del martes. Fue el 39 por ciento del voto independiente el que le dio el triunfo sobre el ex gobernador de Massachussets Mitt Romney quien llegó en segundo lugar. Si bien es un triunfo importante para Mccain, para poder capitalizarlo deberá ganar la siguiente elección en el estado de Michigan el próximo 15 de enero, estado en el que venció en las elecciones del 2000.
Por su parte Romney, quien apostaba a una victoria en Iowa y en Nuevo Hampshire, ahora mira con angustia su segunda derrota en línea así como próxima cita en Michigan, donde será su última prueba de fuego. No sólo porque es su ultimo estado fuerte, donde nació, creció y donde su padre George Romney fuera gobernador, sino por ser su última oportunidad de demostrar su potencial electoral dentro y fuera del partido.
Mientras tanto el ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee, ganador en Iowa, alcanzó un modesto tercer lugar con el 11 por ciento de los votos. Huckabee dijo tener todos sus esfuerzos puestos en llevarse las primarias de Carolina del Sur donde la mayoría de población evangélica y cristiana favorece sus aspiraciones, algo fundamental para afrontar las elecciones del vital 5 de febrero.
Del otro lado, y esperando su momento de atacar, está el ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, quien apuesta a una victoria este 29 de enero en el Estado de la Florida, la cual quiere usar, según declaraciones, como trampolín para los comicios del súper martes, día en que se realizarán las elecciones primarias en 22 estados simultáneamente, en cuya mayoría de encuestas puntea.
A diferencia de las toldas demócratas donde se prevé una lucha cabeza a cabeza entre Clinton y Obama, en el partido republicano aún las cartas están por jugarse en los días previos al "súper martes" donde se despejará sí o sí el futuro de la postulación republicana.