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Por Óscar Toro Mejía
La presente es para expresar mis opiniones sobre el editorial titulado: “El debate estéril sobre el recargo nocturno”, del día 23 de julio de 2017.
En primer lugar, el debate no es estéril porque tiene mucho que ver con nuestra economía, especialmente con el Producto Interno Bruto (PIB). Generalmente se toma de una manera muy deportiva lo relacionado con los costos de producción en Colombia, sin tener en cuenta que la competencia a nivel mundial es por producir a bajos costos para poder vender a bajos precios, sobre todo que sean menores que los precios de otros países. A esto se le llama ser competitivo, para poder vender nuestros productos, porque a todos los ciudadanos del mundo nos gusta comprar barato.
Como ustedes pueden observar en nuestra economía, nos llenamos de productos chinos; todo el mundo está comprando ropa china, juguetes chinos, vehículos chinos y coreanos etc., etc., porque los chinos y los coreanos sí son competitivos, principalmente porque tienen mano de obra barata. El expresidente Álvaro Uribe Vélez, en cuyo gobierno el PIB estaba creciendo a tasas superiores del 4 % anual, al ver el fenómeno chino, quiso ayudarles a los golpeados con los impuestos, industriales colombianos, que manejan tres turnos, a que fueran más competitivos y pudieran bajar costos de producción al tener como horario diurno, no 12 horas al día, como era antes, sino 16 horas al día, o sea, durante dos turnos de ocho horas, de tal manera que se consideraba horario diurno de las 6 a.m. a las 10 p.m., y sin eliminar horas extras, como dicen algunos politiqueros que Uribe eliminó horas extras, lo cual no es cierto. Con lo anterior, Uribe logró reducir los muy altos costos de producción colombianos y hacer que muchas industrias que estaban al borde de la quiebra o del cierre, por falta de competitividad, salieran adelante y conservaran su producción y sus trabajadores y, por el contrario, pudieran aumentar producción y número de trabajadores.
Eso de pagar salarios más altos así porque sí, para que la gente compre más, hace que las empresas sean menos competitivas. Se debe pagar más a cada a trabajador por aumento en la eficiencia o en la productividad de cada trabajador, no de una manera caprichosa. De lo que se trata es de aumentar eficiencia y productividad y bajarles a la indisciplina y la mamadera de gallo, muy en boga hoy en Colombia. Les recomiendo que vean un video muy importante, entrando por Google con esta frase: “Por qué Colombia es un país pobre”. Dura sólo 27 minutos y es muy ilustrativo.
Colombia se está desindustrializando porque no somos competitivos y además porque tenemos la tercera carga tributaria más alta del mundo, que ya está por el orden del 72 %. Las multinacionales de la industria se están yendo del país y está aumentando mucho el desempleo y la inseguridad. Con un pueblo desempleado y con hambre no podemos hacer la paz.