Preguntas que me hacía mientras bailaba

Les presentamos el testimonio de un bailarín de Ballet Clásico. Solieh Samudio, bailarín panameño, se ha encargado de romper los estereotipos creados y difundidos por una sociedad que le ha dado la espalda al arte.

Cada vez el ballet tiene mayor acogida y reconocimiento. Pese a la apertura moral y mental de la sociedad desde los años 60 del Siglo XX, la sociedad sigue considerando que los hombres que practican esta corriente son homosexuales, así como que el ballet no es una profesión, y como consecuencia, no es un trabajo para mantenerse económicamente.

El ballet clásico, como todas las danzas requiere de una preparación física, de fuerza, estética, disciplina y sacrificio, tanto para hombres como para mujeres.

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